Marco político-tributario en Argentina da ventajas al agro uruguayo
El ingeniero Mauricio Ferrari es gerente de Bayer en nuestro país, encargado del negocio de la multinacional en el área de los agroquímicos, es originario de la zona de Tandil, localidad ubicada al sur de la Provincia de Buenos Aires, una región agrícola donde se cultivan grandes extensiones con cereales. Desde el año 1996 es técnico de la importante empresa alemana que tiene fuerte presencia en el mercado de los agroquímicos en todo el mundo y en el Mercosur en particular.
Hace seis meses trabaja en nuestro país, su mirada luego de la llegada desde Argentina, potencia mundial en materia de producción agrícola, es una buena referencia: «Encontré un contexto muy positivo, con mucha expectativa de crecimiento por parte de productores. He estado recorriendo las diversas zonas del país, he estado visitando a productores uruguayos y a productores argentinos que están instalados acá y ambos grupos tienen perspectivas de crecimiento», dijo.
Condiciones favorables
Ferrari opinó que Uruguay tiene condiciones favorables para el desarrollo de la agricultura y que un productor argentino ve algunas diferencias a favor de instalarse en Uruguay. «El contexto político es favorable, básicamente en dos puntos, lo que es la estabilidad política y todo el tema de retenciones que el Estado argentino realiza a los productores», dijo.
En Argentina, a todo producto agrícola que exporta se le cobra un impuesto que varía entre el 20 y 25 por ciento, es un tributo directo a la venta. En nuestro país los productores pagan al Estado el denominado Imeba que varia entre 1,5 y 3 por ciento según el rubro. La diferencia es importante, además en la vecina orilla se cobra IVA a los agroquímicos, en Uruguay están exentos y además en la provincia de Buenos Aires pagan un impuesto adicional, entre un 1% y un 3%.
Con respecto al desarrollo futuro de la agricultura en nuestro país consideró que se está dando un crecimiento natural, primero abarcando a la zona que está más cerca de los puertos y donde existe la mayor infraestructura y que se va poco a poco extendiendo a otras regiones. Esta dinámica ha sido señalada por otros técnicos que han llamado la atención en cuanto que la vieja infraestructura agrícola estaría llegando a su máxima capacidad. Ferrari opinó que la infraestructura va a empezar a crecer, de acuerdo con las inversiones que se ven en la zona.
El gerente de Bayer ha encontrado otra ventaja que se da en Uruguay y tiene que ver con la variedad de cultivos «acá se trabajaba sobre rotaciones bastante estables, sustentables y con un sistema mixto agrícola ganadero mucho más balanceado que la zona de donde vengo», comentó.
Biocombustibles
El tema de los biocombustibles está en el tapete y es tenido en cuenta en todos los análisis de mercado que se realizan mirando el futuro. Ferrari estimó que «sería uno de los factores que estarían jugando a favor del crecimiento del mercado. De todas maneras, nosotros estimamos que esto de los biocombustibles no es de los factores que más van a influir en el crecimiento». Esta consideración resulta significativa, ya que es una de las premisas de acción que tiene la importante empresa mundial a la hora de delinear su estrategia comercial. «En realidad, la transferencia de energía en el caso de los biocombustibles, o sea el proceso, no es tan eficiente, como con el petróleo, además está todo el tema de los derivados del petróleo como el gas que ahora también es un tema de último momento, que con el caso de los biocombustibles no se tienen», opinó.
El técnico consideró que va a haber una primera competencia de los cultivos por biocombustibles, «básicamente va a tratar de ir ganándole a la ganadería, sustituyendo cultivos forrajeros, pero luego se va a estabilizar, incluso nosotros cuando hacemos las proyecciones a 2015 respecto del mercado vemos que la innovación en agroquímicos es lo que le va a dar ese plus al mercado y no tanto el crecimiento por haber mayor área sembrada con cultivos para fines de biocombustibles». La competencia entre los cultivos para combustible y la ganadería pude marcar la acción de los años futuros, ya que estos no van a realizarse en las zonas agrícolas más desarrolladas del país, donde se seguirá con cultivos más exigentes en cuanto a calidad.
Desde otro punto de vista Ferrari estimó que la clave del momento para el agro uruguayo se centra no tanto en la expansión en cuanto al área, sino que «hay mucho para crecer en lo que es el rendimiento por hectárea.
En este punto subrayó dos puntos importantes: por un lado la biotecnología que va a ir dando soluciones con la creación de OGM resistentes a la sequía, al anegamiento, «irá dando cultivos más tolerantes, más resistentes; después todo lo que es la innovación en agroquímicos va a ir acompañando ese proceso que busca aumentar el rendimiento de los cultivos», dijo. *
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