La CND se transforma y será puntal del país productivo
Actualmente, la CND trabaja en la transformación del área de Recursos Humanos, generando un proceso de cambio cultural interno. De una institución que funcionaba con la forma tradicional de hacer política, con funcionarios que tenían relación con directores presentes o pasados, las actuales autoridades lograron pasar a una visión moderna de la institución.
Los procesos de selección de personal pasaron a ser abiertos y con criterios profesionales. El Departamento de Recursos Humanos, inexistente en períodos anteriores, realiza la selección abierta a todos los ciudadanos, la que, en todos los casos, es comunicada a través de la prensa, garantizando la transparencia necesaria.
El presidente de la institución, Alvaro García, adelantó que el próximo paso será la creación de un área de comunicación institucional y un departamento jurídico. A nivel patrimonial, 2006 fue un año de grandes cambios. El 66% de los activos de la Corporación era sistemáticamente observado por las auditorías. Estos activos consistían en un crédito contra el Ministerio de Economía y Finanzas por actuación pasada de la CND en las diversas crisis bancarias. Este crédito no fue resuelto por ninguno de los ministros anteriores. La actual Secretaría de Estado reconoció esa deuda y la pagó con acciones recibidas por la venta del Nuevo Banco Comercial, las que tienen una rentabilidad fija del 4% anual y con la propiedad del edificio de la CND.
El saldo de esta deuda y el respaldo del Ministerio de Economía permitió a la Corporación, por primera vez en muchos años, cerrar el año 2006 con un dictamen sin salvedades por las auditorías externas.
Desde el punto de vista de logros y objetivos, durante 2006 la Corporación otorgó líneas de crédito a micro y medianas empresas relacionadas con el sector productivo, a diferencia de lo que ocurría en administraciones anteriores. En recuperación de capacidad instalada, se logró la venta de Calvinor sin costo para el Estado y manteniendo la fuente de trabajo en Bella Unión. Además, como definición estratégica, la Corporación abandonó la participación en empresas, por lo tanto se realizó un saneamiento de la cartera de compañías que tenía. Al día de hoy, queda sólo la empresa textil Agoland, ubicada en Juan Lacaze.
La otra línea de acción hacia el sector financiero de pequeñas y medianas empresas consiste en contribuir a la creación de un mercado de microfinanzas en Uruguay. Para ello se cuenta con la herramienta del Programa Nacional de Microfinanzas, el cual se firmará en julio. *
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