EL DOCUMENTO ELEVADO A LOS GOBIERNOS SE BASA EN CONSIDERACIONES DE CARACTER TECNICO

Las gremiales empresariales del Mercosur toman posición sobre la Ronda Doha

Estas entidades han elevado a los respectivos gobiernos, un documento que sintetiza la posición y aspiraciones del sector privado del Mercosur, en lo que refiere a los aspectos más sensibles de las negociaciones multilaterales y en especial el acceso a mercados que mantienes trabas a los productos de la región obstaculizando la liberalización del comercio mundial.

Este documento, conteniendo los consensos alcanzados por las gremiales empresariales del bloque de integración regional, es el primer manifiesto conjunto y es de carácter eminentemente técnico, y es apoyado por las Cámaras y el BID.

Este documento es de gran importancia, pues supone un paso adelante en la profesionalización del trabajo y toma de posición de los sectores empresariales de la región, y augura la emergencia de una nueva cultura empresarial, basada en un relacionamiento más amplio y abierto con los demás actores y sectores sociales, sustentando sus posiciones en consideraciones de carácter técnico y no meramente de carácter corporativo.

En este sentido, el sector privado del Mercosur, conformado por las principales gremiales empresariales de los países miembro del bloque, acordó a través del mencionado documento la toma de posiciones comunes sobre productos sensibles, productos y salvaguardas especiales pensadas para los países en desarrollo.

El objetivo principal de esta coordinación de esfuerzos y puntos de vista empresariales es procurar que se reduzcan al máximo las restricciones para el acceso a los mercados centrales de los productos exportados por el Mercosur, en las carnes (bovina y ovina), el arroz, lácteos, soja, azúcar, etanol, entre otros.

En el documento de trabajo las cámaras del bloque toman posición respecto a los nuevos instrumentos creados en las negociaciones de la Ronda Doha, que permitirían una gradual liberalización del comercio atendiendo a las asimetrías de las distintas regiones del mundo.

Estos tres instrumentos son: los productos sensibles que son aquellos que recibirán una reducción arancelaria menor, lo cual sería compensado con la expansión de las cuotas que los países desarrollados imponen a dichos productos.

El segundo de estos son los productos especiales que serían flexibilidades de exclusividad para los países en desarrollo. Estos bienes tendrían una reducción arancelaria progresiva pero más lenta. La selección de los productos que integrarían estos ítems estaría en función de criterios previamente establecidos de desarrollo rural, seguridad alimentaria y sustentabilidad de los productores y sus medios de vida. El tercer instrumento previsto refiere a las salvaguardias especiales, que suponen mecanismos de defensa para los países en desarrollo, que constarían básicamente en la posibilidad de elevar los aranceles para aquellos productos que se vean sometidos a incrementos fuertes de los volúmenes importados.

Estos instrumentos conjugan las aspiraciones de los países que integran el G-33, que nuclea a los de menor desarrollo relativo.

Este grupo pretende que el 20% de todas sus líneas agrícolas sea designado como de productos especiales. Frente a esto, los países competitivos en materia agrícola, como los que integramos el Mercosur, se oponen a las demandas de este grupo pues esta generalización de los mecanismos de flexibilización podrían llevar a las economías industrializadas a mantener las restricciones arancelarias para nuestros países. *

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