El Mercosur energético funciona
«Esto es histórico y sienta un precedente muy bueno de integración, de solidaridad y de complemento», dijo Ruchansky, que precisamente estuvo en Buenos Aires junto al ministro Jorge Lepra acordando con las autoridades energéticas de Argentina la construcción de una planta de regasificación entre ambos países.
Ruchansky explicó que para poder hacer posible este pasaje de energía se está utilizando la planta conversora de Rivera, que es de 70 MW.
La grave crisis energética que vive Argentina ha generado que tanto Uruguay como Brasil estén transfiriéndole los excedentes de electricidad que disponen para que no colapse el país vecino. Ruchansky recordó que en ocasión de la crisis que vivió nuestro país fueron Argentina y Brasil los que apoyaron al sistema uruguayo.
Las autoridades uruguayas siempre han destacado la excelente relación que mantienen con sus pares argentinos y brasileños. Prueba de ello es el acuerdo firmado entre los ministros Lepra y De Vido para la construcción de una planta de regasificación.
La idea surgió cuando la delegación argentina escuchó el informe de sus pares de Uruguay en la Primera Cumbre Energética, que se realizó en Isla Margarita.
Necesitados de gas, plantearon a Uruguay su interés por el proyecto, lo cual, a su vez, impulsó la idea de nuestras autoridades, que convencidas de la necesidad de contar con esta planta, necesitaban asegurarse el consumo de gas que justificara la inversión. Una planta de este tipo para ser competitiva debe generar 8 millones de metros cúbicos diarios, consumo que supera en mucho tanto el actual como el futuro consumo de nuestro país (Uruguay, aumentando su consumo familiar e industrial y pasando las centrales térmicas de UTE a gas necesitaría unos 3 millones de metros cúbicos diarios).
Fuentes del gobierno aseguraron que las ventajas de la propuesta argentina son de ida y vuelta ya que Argentina asegura el abastecimiento para Capital Federal y Gran Buenos Aires, lo cual es un problema sin solución en el horizonte cercano, y Uruguay se asegura el suministro de gas que hoy Argentina no le puede proporcionar. Una ventaja extra es que no habría que invertir en gasoducto, porque el mismo ya existe y está subutilizado. El lugar de instalación de la planta está pendiente de definición, pero los posibles enclaves pueden ser Rocha o Montevideo, aunque esta última corre con la ventaja de que no implica invertir en un gasoducto.
Este es el marco del acuerdo. Luego se decidirá cómo se construye, quién lo hace y de dónde sale el financiamiento, por lo que Ancap y UTE continuarán con los estudios que vienen realizando con Petrobras por un lado y con British Gas (esta empresa es socia de Ancap en el Gasoducto del Sur y está construyendo una planta regasificadora en Chile) por otro, que ya hace meses hicieron saber su interés en instalar una planta regasificadora.
La jugada argentina fue importante también porque Uruguay venía estudiando dos posibilidades para la instalación de la planta, una en Montevideo y otra en Rocha. Con esta segunda opción se abrían las puertas para proveer de gas a Río Grande del Sur.
El sistema
El gas llega al país por vía marítima proveniente de una planta de licuación. Se trata de una instalación cara y complicada técnicamente ya que debe primero enfriarse el gas a muy baja temperatura y a una presión altísima, lo que además exige especiales condiciones de seguridad. Trinidad Tobago es el único país de la región que cuenta con una planta de este tipo.
La planta de regasificación realiza el proceso inverso de manera que el fluido pueda circular por el gasoducto. El costo del complejo no baja de 400 millones de dólares y puede adoptar diferentes modalidades ya que puede estar en tierra firme o en el mar. En el primer caso debe hacerlo cerca de un puerto para recibir el gas, que es transportado por enormes buques.
La segunda posibilidad es apelar a barcos que ya cuentan con la planta regasificadora en su estructura, se amarran a tierra firme y se alquilan. Esta podría ser una opción temporal dada la precariedad de la situación actual y las necesidades de ambos países. Cuando estuviera montada la planta en tierra firme, el barco sería devuelto.*
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