El gobierno espera que se apruebe la Rendición de Cuentas antes de que finalice setiembre y concentrarse totalmente en reformas estructurales
La agenda del gobierno en relación con el tratamiento de las reformas estructurales ha pasado a ser una preocupación de primer nivel dado el escaso tiempo que le resta a la administración antes de que el calendario electoral impida avanzar en la promulgación de algunas iniciativas que el equipo económico y la presidencia han jerarquizado.
La Reforma del Estado aún no tiene forma ni proyecto y se considera que no será fácil encararla con visos de promulgación en el marco de la actual administración. Otras, como la reforma de la Ley de Educación, están sujetas también a acuerdos difíciles de lograr en el corto plazo.
En lo que refiere a las reformas estructurales «económicas» incluyendo algunas como la de las salud, que modifica, además, el entorno en el cual se promueve un nuevo servicio, la agenda integra más de una docena de proyectos sobre los cuales el gobierno intenta cambiar la estructura de los negocios y algunas reglas de juego de suma importancia.
La prelación que se ha impuesto respecto a la reforma tributaria y la de la salud, genera el riego de tener que afrontar las dos iniciativas emblemáticas y probablemente más delicadas dificultando la gestión del resto.
Pese a ello, fuentes del equipo económico consultadas por Separata en la noche de ayer sostenían que «de no haber heridos de consideración en la discusión de la Rendición de Cuentas, podría lograrse la promulgación de algunas reformas más, incluyendo la difícil modificación de la Ley Orgánica del Banco Central. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad