Piden que el FMI cambie para dejar de ser considerado como un "instrumento de países grandes"
Uno de los directores ejecutivos del Fondo Monetario Internacional (FMI), el brasileño Paulo Nogueira, afirmó que el futuro de la institución podría verse comprometido si no redefine su estructura de poder interno para dejar de ser considerada como un «instrumento de países grandes».
«El futuro del Fondo depende mucho de las reformas en discusión, y en especial de su democratización. Si se lo sigue viendo como un instrumento de países grandes, su futuro será problemático», dijo Nogueira en una entrevista divulgada el domingo por el diario O Globo.
El FMI discute una reforma para aumentar el peso de grandes economías emergentes como India, Brasil o Argentina; en septiembre del año pasado, ya aumentó el de otros países -México, China, Corea del Sur y Turquía- que estaban claramente subrepresentados en el reparto de votos entre los 184 Estados miembros.
La «pulverización» del poder voto «es la cuestión central», dijo Nogueira.
«La discusión avanza lentamente, pero se espera que conduzca a una estructura que refleje mejor los cambios en la economía mundial en las últimas décadas y dé más voz y voto a las economías emergentes y de baja renta», explicó.
Nogueira fue nombrado el año pasado como director ejecutivo de un grupo del FMI encargado de nueve países (Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Haití, Panamá, República Dominicana, Surinam y Trinidad y Tobago).
Su designación causó sorpresa, por ser conocido como un ácido crítico de la política ortodoxa del Banco Central de Brasil y del propio FMI.
Creado al término de la Segunda Guerra Mundial para garantizar la estabilidad financiera internacional y luchar contra la pobreza, el FMI es percibido por sus detractores como una herramienta usada por de Estados Unidos para generalizar los preceptos de la economía de mercado.
En América Latina, varios países -como Argentina, Brasil y Venezuela-, cancelaron por adelantado sus deudas con el organismo, criticado además por haber apoyado las políticas neoliberales de los años 90, que provocaron graves estallidos sociales.
El presidente Hugo Chávez anunció este mes su intención de retirar a Venezuela del FMI y del Banco Mundial por considerar que son «mecanismos del imperialismo».
El reembolso anticipado de las deudas privó al Fondo de buena parte de sus utilidades, y provocó un agujero de 165 millones de dólares en sus cuentas para el ejercicio 2007, concluido el 30 de abril. *
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