Tasas de cambio y precio del yen, temas centrales en la reunión del G7
Las tasas de cambio deberían ser otra vez las grandes protagonistas del G7-Finanzas que tendrá lugar el viernes y sábado en Washington, mientras la caída del yen sigue preocupando a los europeos y Estados Unidos opina que el yuan chino se mantiene artificialmente bajo.
«Las conversaciones sobre las tasas de cambio se referirán probablemente al yen, al dólar, al euro y al yuan», afirmó el pasado viernes el ministro japonés de Finanzas, Koji Omi.
La divisa japonesa cayó a 160,10 yenes por euro el martes, después de que el Banco de Japón mantuviera su tasa de interés sin cambios en 0,5%. Como se espera que el Banco Central Europeo (BCE) eleve en junio su tasa a 4%, el diferencial de tasas de interés entre ambas regiones deberá seguir creciendo.
Esta perspectiva seguirá animando a los operadores a tomar prestado en yenes para hacer colocaciones en divisas más rentables, como el euro. Esta operación, llamada «carry trade», hace caer a la divisa nipona desde hace meses.
Varios gobiernos de la zona euro, encabezados por Francia, consideran que la excesiva fortaleza de la moneda europea penaliza sus exportaciones.
Además, el yuan chino también centrará las conversaciones de los siete países más industrializados del mundo (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido).
Estados Unidos considera artificialmente bajo el valor del yuan, lo que le otorgaría una indebida ventaja comercial al gigante asiático, según la tesis estadounidense, además de estimular las deslocalizaciones.
En efecto, el déficit comercial de Estados Unidos con China alcanzó el año pasado la cifra récord de 232.000 millones de dólares, más de una cuarta parte de su déficit total.
En febrero, en su anterior reunión el G7 ya había pedido explícitamente a China que ajustara al alza la tasa de cambio de su divisa.
El Fondo Monetario Internacional (FMI), que celebra este fin de semana su asamblea semi-anual (como el Banco Mundial), también debería exhortar a una mayor flexibilidad del yuan, en su próximo informe sobre perspectivas económicas.
Desde el punto de vista coyuntural, el director general del FMI, Rodrigo Rato, consideró el lunes que los riesgos que pesan sobre la economía mundial habían disminuido en los últimos seis meses, pese a la ralentización de la economía de Estados Unidos.
El FMI mantuvo así el miércoles su previsión de 4,9% de crecimiento de la economía mundial para 2007.
Por otra parte, la reforma del FMI será también debatida en Washington, incluso si Rato advirtió que el proyecto de darle en la organización más peso a las economías emergentes no avanzará especialmente antes del verano boreal.
De parte del Banco Mundial, la asamblea se celebrará mientras su presidente Paul Wolfowitz está comprometido en una cruzada contra la corrupción en los países en vías de desarrollo. *
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