Frustrada reunión por textiles en el Parlamento: no fue el Poder Ejecutivo
La reunión para analizar la situación del sector textil, programada para ayer en la Comisión de Industria de la Cámara de Diputados, se vio frustrada por la ausencia de delegados del Poder Ejecutivo.
En el encuentro se esperaba analizar junto a los trabajadores, empresarios y delegados del Ejecutivo la situación de la rama textil, que atraviesa una profunda crisis.
Según señaló a LA REPUBLICA el presidente de la Asociación de Industriales Textiles del Uruguay Moisés Mamán , «la reunión se suspendió porque hubo la decisión política del poder Ejecutivo de no concurrir».
Esta suspensión de la reunión se efectuó horas después de que el ministro de Industria, Jorge Lepra, señalara a la prensa que no se salvarían a empresas del sector que tuviesen dificultades, señalando que se deberá analizar caso por caso.
El Banco República bajó las tasas de interés para préstamos al sector textil, pero los créditos se otorgan a quienes, dentro del sector, estén pagando sus préstamos.
A las distintas Cámaras del sector hay asociadas 98 empresas, pero se estima que son varias más las que se encuentran dentro del complejo textil uruguayo.
En total, el sector ocupa a 12 mil personales (de manera directa e indirecta), y para los empresarios esos puestos de trabajo están en peligro.
Desde el pasado mes de setiembre se estima que son 1.200 los puestos de trabajo perdidos en el sector.
Al consultarle a Mamán si se debería hacer un diagnóstico del sector para buscarle una solución, indicó que «el sector está sobrediagnosticado» y ya se han presentado al Poder Ejecutivo soluciones posibles, pero las mismas no se implementan.
Los empresarios textiles tenían puestas sus esperanzas en lograr que Uruguay accediera al mercado norteamericano en mejores condiciones, a través de un TLC, pero al quedar esta posibilidad fuera de circulación, las esperanzas se centraban en el TIFA que el gobierno lleva a adelante con la potencia del norte y a la vez mayor consumidor mundial.
Pero ahora se supo que el tan mentado TIFA, no incluiría soluciones comerciales.
Uruguay tiene nuevos competidores como ser Colombia, país que se ha convertido en la nueva cuna de la vestimenta en Latinoamérica, no sólo con una mano de obra barata, sino con tecnología y moda.
La realidad muestra que los empleados del sector (registrados en BPS) llegan a los 5.000.
En 1970 había unos 26 mil obreros en el sector. En 1985, 15 años después, eran 17 mil y hoy se han reducido a unos 5.000 (de manera legal) y unos 2.000 1os que se estiman no están inscriptos en el BPS, y trabajan en pequeños talleres. De manera indirecta la industria absorbe a otro tanto. En total se estima que son 12 mil los trabajadores que se encuentran vinculados al sector.
Si bien la industria textil exporta, gran parte de ella debe vivir del mercado interno, el que se ve saturado por ropa que ingresa desde Argentina y en especial desde China. *
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