Interferencia entre CIU y Antel por licitación
Fue a partir de 1988 cuando Antel decidió comprar teléfonos nacionales para sus clientes, los cuales eran provistos por dos empresas uruguayas.
Anteriormente se compraban aparatos extranjeros (más concretamente españoles) a un precio de 32 dólares cada uno.
Hace exactamente 12 años, dos empresas nacionales ganaron la licitación para proveer los aparatos, a un costo de U$S 30 por unidad.
En 1994 se realizó un nuevo llamado a licitación, en el cual participaron, además de las dos empresas nacionales, cinco extranjeras. En aquella ocasión, la adjudicación se realizó a U$S 23 por aparato y nuevamente las dos empresas uruguayas pudieron seguir abasteciendo al ente de las comunicaciones.
Una nueva licitación se efectuó este año. La idea de Antel es comprar 200 mil teléfonos, con posibilidad de que la empresa adjudicataria los provea de 200 mil más.
Fue Gulfport SA de Uruguay quien ganó la licitación por haber presentado un mejor precio (U$S 13,5 por aparato), pero fue posteriormente descalificada por cuestiones técnicas. Gulfport SA ya ha provisto en el pasado a Antel de más de 200 mil teléfonos.
Según se explicó el incumplimiento técnico advertido por los ingenieros de Antel tiene que ver con la compatibilidad electromagnética e índices de sonoridad.
En el primero de los casos (compatibilidad electromagnética) la empresa presentó en la licitación un total de tres estudios de la Facultad de Ingeniería, aunque posteriormente se agregó uno más el que determina que se cumplen con las exigencias, debiendose, por lo tanto, haber levantado el incumplimiento descrito por la comisión de ingenieros.
En cuanto al «índice de sonoridad», Gulfport SA ya había advertido al presentarse a la licitación que realizaría una variación de los mismos para ajustarse a los exigidos por Antel.
La Cámara de Industrias (CIU) entiende que de esta manera la fábrica uruguaya cumple con lo exigido en el pliego de condiciones, por lo cual no debe ser descalificada. Precisamente esto es lo que Rocco le estará planteando tanto a Abreu como a Bracco.
Puestos de trabajo
El secretario de la Comisión de Comercio Exterior de la CIU, Rafael Sanguinetti, manifestó que no reverse la decisión por parte de Antel, corren peligro las 65 plazas de trabajo que tiene Gulfport a la vez de anunciar que la empresa tiene previsto aumentar su plantilla de trabajadores, ya que la fabricación de teléfonos para la empresa estatal le asegura una producción importante durante cuatro años.
Sanguinetti explicó a LA REPUBLICA que su participación en el proceso de licitación al cual se presentó Gulfport, se debe a que la CIU certifica una cuota parte de componentes nacionales en la fabricación de diferentes productos.
Por lo tanto de no aceptarse que los planteos de la empresa ante Antel son válidos, no sólo peligra la existencia de Gulfport sino de otras industrias conexas que proveen materiales para la fabricación de los teléfonos, como ser partes plásticas o de cableado.
La empresa que quedó en segundo lugar en la licitación (con una propuesta de U$S 13,62 por aparato) es una multinacional alemana que fabrica los teléfonos en la Zona Franca de Manaus (Brasil).
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