El límite para el acceso al IRAE en el agro se aproxima a los U$S 100.000
El límite que debe fijar el Poder Ejecutivo en la reglamentación de la Reforma Tributaria para poder optar por tributar Imeba, es una de las variables de mayor atención e impacto en lo que refiere a la modalidad y, probablemente, a la presión tributaria efectiva que tenga el campo en materia tributaria.
Es facultad del Poder Ejecutivo establecer en el decreto reglamentario de la reforma tributaria dicho límite y este será en definitiva producto de un acuerdo razonable que consagre en los hechos la voluntad explicitada por el Poder Ejecutivo en cuanto a que no aumentará sensiblemente la presión tributaria al agro y este sector no será castigado con tributos compensatorios de la disminución de impuestos definida para otros sectores de actividad.
La recaudación de impuestos a la renta devengados por el campo habría sumado en 2006 unos cincuenta y cinco millones de dólares constituyéndose en una de las tres grandes vertientes de aportes que el agro, en proporciones similares, aporta al financiamiento general del Estado, unos ciento veinte millones de dólares en términos netos. La imposición a la renta en el sector agropecuario se realiza actualmente en dos vías: a través del Imeba (Impuesto a las Enajenaciones de Bienes Agropecuarios) con tasas diferenciales según productos, o por la vía del IRA, (Impuesto a la Renta Agropecuaria), el que será sustituido a partir del próximo primero de julio por el IRAE (Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas) del régimen general.
La definición del monto del pasaje obligatorio de las empresas agropecuarias a tributar en el marco del IRAE es un tema delicado porque, en principio, supone un cambio dramático en la administración y los registros de los negocios agropecuarios, no sólo en el interior de la empresa sino en sus relaciones con proveedores y destinatarios de la producción. Un monto menor supone el pasaje a este régimen de mayor cantidad de productores, y viceversa. En general, a nivel técnico se estima que la razonable ubicación de este límite en relación a los ingresos que esta obteniendo el sector en los últimos años debería estirarse hacia ese techo de las estimaciones con las cuales se están moviendo los escritorios.
Pese a lo cual, es probable que la administración tributaria y el gobierno intenten conciliar con el ministro del ramo una intención de avanzar en el intento de utilizar el buen momento que vive el sector para introducir prácticas de gestión más modernas y transparentes en materia tributaria corriendo en tanto el límite hacia el piso de ese rango estimado en U$S 70.000. Esta intención sería resistida por las gremiales rurales y probablemente el límite deba ubicarse más cerca del techo de dicho rango U$S 100.000 reduciendo el conjunto de empresas que deban tributar IRAE y en tanto someterse a las normas de registración y liquidación con contabilidad suficiente. *
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