Couriel es contrario a autonomía del BCU
Couriel, entrevistado en el periodístico Primera Voz de 1410 AM LIBRE, afirmó que la bancada de legisladores «no reclama ampliación de datos» sobre el proyecto, sino que reclama que antes de que entrara al Parlamento «tendría que haber una discusión previa».
El senador explicó que, desde hace tiempo, él está en contra de la autonomía del Banco Central del Uruguay (BCU). Asimismo, sostuvo que la autonomía del BCU «no está en el programa del Frente Amplio y nunca lo estuvo».
Además, señaló que el proyecto contiene otras iniciativas cuestionables, como el planteamiento de que los directores del BCU sean designados por 8 años. Al respecto opinó que no es bueno que un partido político gane las elecciones con un directorio designado por el gobierno anterior y no lo pueda cambiar.
«El Banco Central tiene en sus manos la política monetaria, crediticia, cambiaria, y el nuevo Poder Ejecutivo se puede encontrar con dificultades con el directorio de gobiernos anteriores para fijar este tipo de medidas económicas», indicó.
Otro de los elementos que observó el legislador es que el proyecto de ley plantea que el fin primordial del BCU debe ser la estabilización de precios. En ese sentido se mostró de acuerdo aunque «a veces la estabilización de precios se usa para la política cambiaria para bajar la inflación, y puede generar problemas en exportación, empleo, producción, como ya ocurrió con el tema de la Tablita en 1982 y en la década del 90, con el atraso cambiario». Por eso mismo, lo que buscan es «exponer que el fin primordial es la estabilización de precios pero también el crecimiento y el empleo», ratificó Couriel. Por su parte, uno de los elementos que mencionó y consideró positivo es la creación de un Comité de Coordinación Macroeconómica, para que cuando «haya diferencias entre el BCU y el Ejecutivo, la opinión de los primeros no se torne un poder tecnocrático». Sin embargo, en el proyecto se agrega que, en caso de que hubiera diferencias y el BCU lo considerara necesario, se lo plantearía al Senado. En esa instancia, opinó el senador y economista, si se plantean diferencias sobre la política cambiaria entre el MEC y el BCU al Senado, «se armaría una discusión de tal naturaleza que pondría una incertidumbre en la plaza financiera que puede llegar a terminar en que especulación, modificaciones y fuga de capitales».
«Si hay diferencias entre el BCU y el MEC, quiero que la prioridad la tenga el Ejecutivo pero que no venga al Senado una discusión de esa naturaleza porque no le haría bien al país: no al gobierno, sino al país», sentenció. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad