A los uruguayos les resulta difícil decidir sus opciones de ahorro según renta y riesgo
Debido a que también persisten dificultades en el área de los destinatarios del crédito por la lenta recuperación de la salud financiera de las empresas y las familias, la elección de opciones de los ahorristas aún no constituye un problema principal porque el sistema financiero uruguayo tiene una liquidez excesiva. De cualquier manera anotan las fuentes el problema de la elección de opciones de inversión y ahorro del excedente que está acumulando la economía uruguaya es un problema impacta en áreas no específicamente vinculadas con la seguridad del sistema o el financiamiento de la actividad productiva sino en otras áreas de atención.
Por ejemplo, en lo que refiere a la distribución de la renta en las familias que, en muchos casos han planificado sus ingresos de subsistencia basados en la rentabilidad y el riesgo de sus ahorros.
Las nuevas modalidades del negocio financiero exponen al regulador del mercado, el BCU, a multiplicar su capacidad de fiscalizar un sistema de ahorro y financiamiento muy abierto y, a la vez a intentar generar un caudal de información capaz de ir eliminando la opacidad del mercado al cual concurren naturalmente las familias y empresas en busca de una remuneración adecuada de sus ahorros. Las restricciones culturales que tienen las familias y la mayoría de los empresarios que no cuentan con asesoramiento financiero determinan comportamientos reñidos con el mejoramiento del crédito y, en muchos casos, atentan contra los esfuerzos de nivelación de oportunidades que intenta el regulador y algunos operadores que comienzan a invertir en mejores sistemas de información al público, agregaron fuentes del sector privado consultadas por un relevamiento del estado del mercado realizada por Separata la semana pasada.
Tasas negativas para depósitos
Las tasas pasivas, o remuneración de los depósitos bancarios son negativas en el Uruguay de hoy. Dicho de otra manera, cualquier depósito realizado en los Bancos de plaza (y del exterior) va a ser remunerado por debajo de la inflación, a lo cual se le debe agregar, ahora, los gravámenes previstos en la reforma tributaria que comenzará a regir en julio próximo.
En particular, esta perspectiva reitera la historia reciente en lo que refiere a la pérdida de atractivos que tienen los depósitos en moneda extranjera, sea en los bancos de plaza o en los productos que ofrecen las representaciones de los bancos extranjeros de primera línea registrados en la plaza local.
Esta realidad ha comenzado a ser entendida por el mercado y explica el hecho que en muchos casos las tasas que se pagan por los depósitos en moneda nacional corriente son menores a las que se pagan por depósitos en dólares.
El riesgo de la devaluación del peso ha sido sustituido por el de la revaluación excesiva. En 2006 la devaluación ha vuelto a ser inferior a la inflación en algo más de tres puntos porcentuales y las tasas pasivas en dólares no han compensado esa diferencia en ningún caso. La percepción de la continuidad de estas tendencias de bajas tasas de interés y pérdida de la capacidad adquisitiva interna del dólar ha determinado una inclinación de las familias a utilizar la moneda nacional en búsqueda de mejorar la renta percibida y disminuir el riesgo de una desvalorización del capital acumulado en dólares. En esta perspectiva, las opciones son múltiples y, en todos los casos presuponen una actitud de trabajo con el dinero que, en general, molesta a los uruguayos. En particular a las familias les resulta muy difícil mover sus ahorros, pequeños o mayores, en función de una formula apropiada de combinación de riesgo y rentabilidad que, necesariamente, debe ser en cada caso ajustada a las necesidades y propensión al riesgo del ahorrista o inversor. *
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