Los nuevos contratos de alquiler subieron el 21% en promedio
El número de transacciones varió en 5,18% en relación al trimestre anterior. Por lo tanto, a pesar del incremento en el precio de las propiedades, el número de operaciones realizadas en el mercado inmobiliario capitalino verifica un aumento, revirtiendo el movimiento mostrado en la medición anterior.
A su vez, el Indice de Costo de la Construcción, considerando el mes central del trimestre analizado, registró una leve baja del 0,15%.
Mercado de alquileres
En relación al mercado de alquileres, la medición releva casas con destino a vivienda y excluye oficinas y locales comerciales e industriales. De todos modos, se recogen datos relativos a 36 mil contratos, una parte representativa de este segmento del mercado inmobiliario.
En cuanto a los precios de los alquileres, la brecha existente entre los contratos nuevos y los vigentes al mes de referencia revela el fuerte aumento experimentado, ya que el precio total promedio de los contratos vigentes alcanzaba $ 3.258 y los nuevos trepan a $ 3.949, lo que supone un 21 % de incremento.
Esta evolución, discriminada por tipología, supone que para las casas se pase de un valor de alquiler promedio de $ 3.438 a $ 3.987; en los edificios de renta el salto es de $ 2.737 a $ 3.250, mientras para Propiedad Horizontal el alza es de $ 3.524 a $ 4.425.
En virtud de estos datos, el número de nuevos contratos de alquiler volvió a caer, totalizando 556.
Estas fuertes subas en los precios del mercado de alquileres suponen la permanencia de las distorsiones existentes entre la evolución de los precios de este mercado y la capacidad de pago de los hogares uruguayos, en particular montevideanos. La lógica consecuencia de esta situación es el aumento constante que se registra desde hace años en la expansión y reproducción de los asentamientos irregulares. Pues sabido es que la mayor parte de las familias que arriendan viviendas es de ingresos medios a bajos.
Por otra parte, existe una proporción considerable del stock habitacional que permanece fuera del mercado, lo que estrecha la oferta de viviendas disponibles para alquiler, elevando sus precios. Se estima que sólo en Montevideo hay cerca de 50 mil viviendas vacías.
Dualización del mercado
De este modo, si se observa el mercado inmobiliario en su conjunto, se ve que muestra una fuerte dicotomía entre dos segmentos cuyos comportamientos son fuertemente disímiles.
Por un lado el de compraventas, que, a pesar de la suba de precios que registra, aumenta el número de transacciones realizadas, por lo que puede hablarse de un período de expansión del mismo, con el agregado de una relativa baja del costo de construcción, lo que garantiza la rentabilidad de los negocios: más negocios a mayor precio.
Pero, por otro lado, el segmento de alquileres sigue mostrando una evolución enajenada de la realidad de la demanda promedio de dicho mercado, siendo un fuerte aliciente hacia la solución informal de la vivienda.
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