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Fabrican café artesanal en el Polo Tecnológico del Cerro

La idea es seguir creciendo; a pesar de que cuenta con pocas herramientas está peleando en el mercado y sus productos se encuentran actualmente en todas las cadenas comerciales y hoteleras de nuestro país, señaló el responsable de la firma, Richard Iribarne.

El emprendedor sostiene: “En Uruguay se toman 2 millones de dólares mensuales de café, nosotros tenemos el 2% de esa porción del mercado. No pensamos en exportar porque no somos competitivos, ya que la infraestructura con la cual contamos no nos lo permite, y es importante estar fuerte en el mercado nacional para poder exportar”.

Artesanos del Café tiene su propio local en el Parque Tecnológico Industrial del Cerro; se ubicó en un lugar estratégico de la ciudad de Montevideo que permite “llegar a todos los puntos donde se consume café” y acercarse a todo el territorio nacional.

Para la elaboración importan desde Brasil granos seleccionados de café vegetal, siempre de la misma región para que el sabor no varíe, que les permiten competir en el mercado en cuanto a la calidad.

El café, que se elabora a fuego de leña, se quema en un globo ciego en el cual entran 60 kilos y se elabora a fuego de leña entre 200 y 250 grados durante una hora y media.

Allí juega un papel fundamental la figura del cocinero, que le otorga con su experiencia el toque final al sabor y al aroma.

También se dedican a la elaboración de té y cuentan con Mazawatee, marca que fue comprada a Inglaterra hace dos años y que ayudó a la empresa a posicionar estratégicamente sus productos ­entre ellos el café­ en nuevos lugares y en cadenas de venta de grandes superficies. En la fabricación trabajan 12 personas; cuatro de ellas son vendedores que también realizan el mantenimiento en forma artesanal y el resto del personal trabaja en la elaboración y empaquetado de los productos. Artesanos del Café era antiguamente Los Amigos; contando desde ese inicio hoy tendría aproximadamente 40 años. Luego se vendió, se desarmó, y quedaron los vendedores, quienes se constituyeron en la “célula de esta empresa” y comenzaron a elaborar en forma directa y a ofrecer a algunos clientes que permanecieron con la firma a lo largo de los años.

 

La importancia del crédito

Iribarne expresa que para que una empresa pequeña se desarrolle en nuestro país el problema principal a resolver es el acceso al crédito para empezar a producir, ya que pequeñas cantidades de dinero no son suficientes para funcionar.

Precisó que para que una empresa como la suya se sostenga necesita garantías de bancos y una importante inversión de dinero que permita ubicar los productos en las góndolas de los mercados al por mayor, que exigen como mínimo 10.000 bolsitas de café de cuarto y de medio kilo para vender. “Yo acá invertí todo el dinero porque con una empresa me compro una casa y con una casa no me compro una empresa”, afirmó. También señaló que realizar publicidad para posicionarse y hacerse conocer en el mercado es una inversión importante para “llegar a todos los hogares” pero tiene un alto costo y “las publicidades a baja escala no tienen retorno”, no compiten en forma exactamente igual y brindan pocas fuentes de trabajo. Artesanos del Café es una empresa rentable, dice Iribarne, pero necesitaría aproximadamente 80.000 dólares como punto de partida para funcionar a gran escala con más presencia en el mercado y así generar un número mayor de fuentes de trabajo. *

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