LA INSERCION INTERNACIONAL COMO OBJETIVO

Hacia el mundo por la cordillera

En varios momentos de la reunión de ACDE y en su propia finalización, el ministro y su equipo brindaron información y sobre todo, pistas para comprender cuaál es la estrategia de inserción externa y la consecuente política comercial que el país comenzará a ensayar a partir de las definiciones que aceptando o no algo así como un ultimátum uruguayo respecto a la flexibilización del bloque adoptarán el GMC y el CMC en Brasilia, la semana próxima (ver columna en la Separata del martes 6). Lo que hasta el lunes permanecía incierto fue precisado explícita e implícitamente ayer en el foro de ACDE. Astori informó que Uruguay estará planteando en Brasilia la flexibilización de las restricciones que impiden a los socios realizar acuerdos bilaterales con terceros países. Esa condición de flexibilidad, dijo Astori, es la única aceptable para ir mejorando las asimetrías que discriminan a los socios más pequeños. Fernando Lorenzo complementaría y fundamentaría luego esta aseveración. El ministro informó que Chile y Uruguay se aprestan a lograr acuerdos en tres áreas principales: la bilateral comercial, la utilización de los más de cincuenta TLC, que Chile ya tiene firmados, y en la tributaria a partir de un convenio que permite eliminar la doble tributación. En las tres áreas y con Chile, el gobierno parece haber definido su estrategia de apertura externa.

Fernando Lorenzo explicó una de las causas por las cuales Uruguay ya no puede permanecer aguardando soluciones de apertura regional conjunta que «no calzan con los tiempos del programa económico y las necesidades del desarrollo nacional», centro de la presentación de ayer. La explicación tiene que ver con los costos de una estrategia de exportación dependiente absolutamente de los precios y restricciones de las importaciones de insumos y bienes de capital. «La dependencia de importaciones de bienes de capital e insumos, que necesita la exportación, inhibe al país a utilizar las ventajas competitivas del comercio con países que están fuera del «core» proteccionista internacional.

 

Comercio y captación de IED

El equipo económico delineó una nueva estrategia de dinamización productiva basada en un grado creciente de apertura. Ello incluye el logro de estrategias de complementación comercial de las empresas uruguayas con sus similares chilenas para utilizar la potencialidad del marco legal creado por el agresivo bilateralismo chileno. Pero, además, alguna pista más introdujo Astori cuando se refirió al tercer pilar de los acuerdos que comienzan a procesarse con Chile: el que permitiría abstraer la «caja» de la recaudación tributaria, en ambos lados de la frontera, de eventuales afectaciones derivadas de la exportación de capitales destinados a la inversión directa.

El ministro estaba anticipando la creación de uno de los requisitos para la «preparación» de Uruguay como playa de desembarco de la inversión privada, de los administradores de fondos previsionales esencialmente, radicándose en Uruguay.

Por último, implícita y obviamente, que el logro de un acuerdo bilateral con Chile facilitará el camino alternativo o intermedio para arribar en los tiempos uruguayos al acuerdo formal con el principal mercado del consumo mundial.

En la edición de mañana de la Separata de Economía de LA REPUBLICA se continuará ampliando las repercusiones de la intensa jornada. Y las derivaciones de los anuncios realizados en relación a nuestra estrategia de inserción internacional. Esto en el marco de múltiples movimientos en el escenario regional, como antesala a la visita que realizará el presidente Lula a finales de la próxima semana. *

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