Más actividad, más empleo y más gente busca trabajo
El informe revela que la Tasa de Actividad continua creciendo a ritmos considerables, la que para el total del país se ubica en 61,4%, lo que supone un incremento de 1,2% respecto al mes anterior, representando el segundo guarismo más alto en lo que va del año, lo que implica una importante incorporación de personas al mercado de trabajo.
Esta creación de empleo tiene en el área metropolitana de Montevideo su mayor incremento, un 2,9%. En el interior la oferta laboral también se ha incrementado en el período considerado pero a un ritmo menor, impulsada por el dinamismo de la actividad en el interior urbano, mientras en las pequeñas localidades se produjo una reducción importante.
Actividad y empleo según sexo
Discriminada por sexo, aunque ambas tasas se incrementaron, la actividad laboral femenina sufre una modificación respecto a la tendencia de extrema estabilidad que venía describiendo, incrementándose en 1,2%. Mientras la tasa de empleo según sexo muestra igual comportamiento, ya que la masculina se incrementa en 1,2% y la femenina 0,5%.
Considerada en su globalidad, la Tasa de empleo se ubica en 54,7, un 0,8% de incremento. Este aumento en los puestos de trabajo al igual que la actividad se concentra en el área metropolitana, que verifica un crecimiento del 2%. Este nivel alcanzado supone el registro más elevado en lo que va del año.
En el interior del país este incremento es más modesto, del 04%, localizado en localidades mayores a 5 mil habitantes, mientras en las localidades menores y rurales desciende.
Desagregadas las cifras por edad, el INE informa que los datos revelan un incremento superior en los puestos de trabajos para hombres y personas jóvenes. A este respecto la tasa específica de empleo joven (menores de 25) registra una fuerte alza de más de 2,5%.
Este registro relativo a los puestos de trabajo para el país urbano es el más alto en los últimos 8 años.
Respecto a la calidad del trabajo y sus condiciones, el informe revela que se afirma la tendencia mediante la que disminuye el número de personas que revelan restricciones, esto es informalidad o condiciones precarias de trabajo.
Los que siguen por fuera
Por su parte el desempleo a nivel nacional muestra un aumento del 0,4%, pasando de 10,5 a 10,9%. Que esto suceda mientras la actividad y empleo aumentan se explica porque frente a las expectativas propias de la mejora de la economía, mas gente se lanza al mercado de trabajo en busca de oportunidades de empleo.
Como la cuantificación de la condición de desempleo exige que la persona se encuentre buscando empleo, lo que incrementa dicha tasa.
Pese a ello la si se observa en el mediano plazo, el desempleo viene en franco retroceso, comparado con igual período del año anterior la caída llega al 0,9% para todo el país urbano.
Ampliar la capacidad instalada
Visto y considerando el comportamiento de las tres variables, el mercado de trabajo vienen reflejando, lentamente, la expansión de la economía.
El estar alcanzando los niveles de producción y actividad previos a la crisis de 2002, concuerda con el comportamiento de los indicadores de la actividad industrial, tanto al volumen físico de producción, como a las horas trabajadas. El sector manufacturero continúa generando empleo pero a niveles insuficientes. Una posible lectura podría seguir la evidencia de estarse alcanzando los niveles precrisis, lo que supone la saturación de la capacidad instalada, por lo que de aquí en más se estaría requiriendo ampliar la capacidad productiva. Nuevamente el tema del crédito aparece como una condición para la expansión de la economía y del trabajo.
Paradojas del proceso
Respecto a la paradojal circunstancia de estarse en un boom agropecuario y el nulo reflejo de ello en la ocupación en las zonas de directa influencia de la actividad, está revelando el formidable incremento de la productividad de los factores de producción y develan el carácter de «economía de enclave» de la explotación agraria, esto es totalmente escindidas de sus contextos socioeconómicos, y nula integración de los mismos al proceso productivo.
En este sentido, la localización y concentración de los aspectos dinámicos del proceso económico que venimos transitando parecen afirmar la tesis de los efectos de aglomeración que los grandes centros urbanos permiten, que parecen acaparar los beneficios del crecimiento y la expansión del mercado laboral. *
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