El caso de las plantas de celulosa es utilizado como una señal disuasiva y una amenaza a futuros inversores de riesgo
El mundo entero compite por la captación de IED debido a varias razones: financiamiento, vinculo con los mercados y las redes globales, tecnología, generación de normas y disciplinas pasibles de conformar la predicibilidad y las garantías necesarias sobre las cuales dinamizar los inversión productiva. La IED es un recurso crecientemente utilizado por las economías periféricas para vincularse al mundo. Las bajas tasas de interés han posibilitado un flujo creciente de IED buscando oportunidades de inversión en el mundo. La captación de IED se ha transformado en una batalla planetaria en la cual compiten pobres y ricos, países vecinos o muy lejanos. Esa batalla está siendo ganada por Asia y los países del Pacífico a tal punto que la Cepel ha incorporado con una fuerte ponderación en sus modelos el seguimiento de las experiencias neozelandesa y australiana. América Latina aparece estancada en esta capacidad de captar IED con todas las consecuencias que ello supone para sostener el crecimiento y la fragilidad de los procesos de reconstrucción democrática.
Una asignatura nueva
Uruguay es un país reactivo a la consideración de este tipo de problemas. Se asocia con cierta facilidad la inversión externa directa (IED) a la inversión de portafolios y prácticamente el país carece de experiencias en el diseño y aplicación de políticas de captación de IED. Además, el país presenta un extrema debilidad para ensayar políticas activas de atracción y captación de la IED dada su ubicación en un contexto regional en el cual, sus dos grandes socios a los que no le está yendo muy bien en esa batalla global exacerban sus prácticas de competencia desleal. En la raíz del estancamiento del Mercosur y los nuevos conflictos comerciales y de frontera, la sorda confrontación por el mantenimiento y la captación de nueva IED ocupa un lugar privilegiado aunque la referencia sea omitida púdicamente tanto por los socios mayores como por el propio Uruguay reacio a explicitar sus debilidades estructurales en el tema.
Hasta la semana pasada Uruguay vivía con cierta tranquilidad este proceso de sorda confrontación regional por la captación de IED, en el cual el país aparece integrado como una suerte de Provincia o Estado en el juego de la captación global. Empero, la señal generada por ENCE ha reactivado la sospecha sobre hasta dónde puede llegar finalmente el bloqueo si Uruguay persiste y logra mejorar sus atractivos para captar IED provenientes de la extrazona o de la propia región.
Las operaciones que aparecen detrás de la decisión de ENCE y las señales que se desprenden del episodio en una perspectiva de ampliación de las políticas de captación, hay una flamante oficina especializada en el MEF trabajando en el diseño de una nueva Ley de Inversiones, preocupan mucho al gobierno.
La experiencia reciente
En los últimos doce años, el Mercosur ha tenido un comportamiento mediocre en lo que respecta al comercio externo. Sus grados de apertura económica medidos como cociente entre el crecimiento del comercio y el producto, son menores a los del resto de América Latina y están progresivamente más lejos de los de la apertura asiática. También la apertura del Mercosur continúa distanciada de la chilena y de la mexicana.
En dicho período, además, Brasil se ha constituido en el país que ha logrado capitalizar la incertidumbre regional transformándose en el gran foco de captación de IED en el bloque.
En 2004, el 80% de toda la IED captada en el bloque tenía por destino Brasil. Empero, en los últimos años la situación se ha complicado un poco más porque Argentina ha decidido participar ofensivamente en dicho proceso para lo cual presiona a Brasil en varios sentidos. Ello incluye la presión para mantener a Brasil alejado del bloqueo formal que Argentina quiere extender sobre Uruguay utilizando el caso de las plantas de celulosa como señal potente a los promitente inversores.*
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