
Entre los múltiples aspectos que supone la reestructura del FMI aprobada en Singapur se destaca el mayor peso relativo que tendrán algunos paÃses emergentes como México y China.
“Esta reforma es el primer paso de un proceso que va a aumentar la representación de los mercados emergentes para reflejar el aumento de su peso en la economÃa mundial”, habÃa declarado el director gerente dos años atrás..
Los demás paÃses latinoamericanos, (salvo Chile, algunos centroamericanos y obviamente México), que votaron a favor, se oponÃan a la reforma, liderados por Brasil y Argentina, paÃses que explicitaron su disconformidad con la propuesta, la que de todos modos contó con la aprobación de las mayorÃas que estipulan los estatutos del organismo multilateral de crédito. Estos paÃses consideraron dicha reestructura de insuficiente y solicitaron la revisión y reconocimiento del FMI por lo “inadecuadas” de las recetas impuestas en la región.
El ministro de EconomÃa de brasileño Guido Mantega habÃa advertido que la “aprobación de una reforma con tantos paÃses contrarios abrirÃa una crisis de representatividad del Fondo”.
La representatividad en el directorio de esta institución global ha estado, y lo seguirá estando por un tiempo, en directa relación con los montos económicos que cada paÃs vierte a las arcas del fondo.
La lista la encabeza EEUU con el 17% de los votos con un aporte que ronda los 51 mil millones y el único con capacidad de veto de las decisiones tomadas por el directorio. La postura crÃtica fue señalada por los analistas: “La región se atreve ahora a dar su punto de vista en el debate y ha perdido el complejo tras percibir que el Fondo no era infalible y que sus recetas no eran siempre las más adecuadas”, declaró a la AFP Carlos Quenan, del Instituto de Altos Estudios de América Latina (Iheal) de ParÃs.
La postura liderada por nuestros vecinos mas cercanos fue de franco cuestionamiento al papel desempeñado por el FMI en la región, la que desde los años 80, aplicó las lÃneas de polÃtica económica exigidas por la institución a cambio de sus préstamos, con los consabidos resultados. Pero sin poner en cuestión la gestión que de ellos han hecho las élites locales. Afirmando que los principales responsables de los desequilibrios globales son EEUU y su enorme déficit comercial y fiscal y la polÃtica monetaria que China lleva adelante hace mas de 20 años, que mantiene su moneda subvaluada para ganar en competitividad en el comercio mundial. Ambas estrategias son consideradas como medidas de competencia comercial desleal.
Sin embargo y mas allá de las crÃticas las polÃticas económicas y monetarias aplicadas en la región pueden ser consideradas como cuasi ortodoxas, (y a veces sin cuasi) ya que el equilibrio fiscal, la contención de la inflación y el gasto público, son los pilares que rigen la mayorÃa de las polÃticas aplicadas en la región. La diferencia respecto a los lineamientos tÃpicos implementados por FMI en la región tendrán que venir a partir, o a pesar de la solidificación de dichos pilares, y allà tal vez radiquen las verdaderas distancias y diferencias entre administraciones de corte progresista y las anteriores.
Los analistas coinciden en afirmar que el actual escenario global de crecimiento y la excelente cotizaciones de las materias primas vienen impulsando en buen desempeño de las economÃas de nuestra región, sin embargo algunos especialistas advierten de la existencia de algunas señales de posible cambio, lo que puede llevar a que algunos paÃses deban tener que recurrir al FMI. En este sentido el Banco Mundial afirmo en un informe que la extrema dinámica de paÃses como China e India han favorecido a los paÃses latinoamericanos, pero señala que nuestros paÃses no han utilizado las ventajas de ello, ya que estos gigantes producen insumos y bienes de capital a muy bajo costo y esto no se ha traducido en la incorporación de los mismas a la matriz productiva en nuestra región. *
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