Entre ayer y hoy todo el gobierno retoma la discusión de largo plazo
Desde la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, el gobierno busca relanzar esa propuesta de desarrollo integrado y sustentable con base en una mejora de la gestión y su eficiencia a cuyos efectos congregó ayer en el Parque Hotel a prácticamente todo el staff ejecutivo del gobierno y sus legisladores. En la reunión participaron también miembros del cuerpo diplomático, académicos y en la cual no pasó desapercibida la presencia del senador Sanguinetti quien escuchó atentamente la ponencia de Iglesias y el comentario del ministro Astori desde las últimas filas de la sala luego de haber declinado amablemente la invitación de pasar al frente del salón. Luego que el vicepresidente de la República, Rodolfo Nin Novoa abriera la jornada realizando una mención especial a la vinculación de la Reforma de Estado con la agenda del desarrollo, el director de la OPP, economista Carlos Viera delineó los objetivos de la primera Jornada Nacional sobre Desarrollo.
Iglesias: la oportunidad y la obligación del desarrollo
«Los países pequeños tienen la obligación de pensar a largo plazo» sostuvo el actual secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias. «Estamos frente a un vendaval de cambios en el entorno, más el cambio tecnológico y un complicado escenario regional. «Debemos continuó Iglesias pensar en escenarios de largo plazo en los cuales ubicar las políticas y lograr los consensos internos». Uruguay tiene ventajas que debe activar en esa estrategia de desarrollo. Es un país, afirmó, cuya discusión social es excepcional para el contexto latinoamericano. El ex presidente del BID resumió su aporte a la conformación de ese pensamiento de largo plazo sobre la base de cuatro grandes áreas de reflexiones: la de los activos disponibles, la de las condicionantes externas, el área de los desafíos propiamente dichos y la de los escenarios alternativos. Para Iglesias, Uruguay posee activos o fortalezas no disponibles en América Latina para afrontar la tarea del desarrollo, entre ellos la madurez con la cual se ha realizado la transición política luego de ciento setenta años de historia política sin gobiernos de izquierda; la virtual superación de la crisis de 2002; un entramado institucional fuerte y diferenciador del resto de AL; y ahora, equilibrios fiscales, estabilidad monetaria y cambiaria, apertura económica y comercial, pero también Uruguay tiene fortalezas acumuladas en la distribución del ingreso y las ventajas de la educación original, etcétera.
Los pobres están aceptando el desafío
El mundo está cambiando fantásticamente recordó Iglesias sobre una base principal: «El crecimiento que logran los países subdesarrollados es mayor al que ostentan los países desarrollados». Lo triste advirtió Iglesias es que en este marco, América Latina crece menos que Africa. China le está poniendo un segundo piso al mundo luego de crecer a tasas acumulativas anuales superiores al 8% durante los noventa y el presente. Esta bonhomía del marco externo en el largo plazo parece calzar con esos tiempos que exige pensar a largo plazo. América Latina es rica y privilegiada en esta perspectiva pero la inestabilidad política dificulta utilizar íntegramente ese enorme potencial para el desarrollo, advirtió Enrique Iglesias. Los fenómenos de la integración latinoamericana aún no han deparado los réditos esperados y en el regionalismo no logra resolver los problemas de la coordinación macroeconómica. Iglesias fue recorriendo los desafíos que se le presentan al desarrollo en estas regiones identificándolos con esos temas macroeconómicos no resueltos, incluyendo la utilización de política anticíclicas. Es preciso avanzó Iglesias mejorar el financiamiento y la confianza, la seguridad jurídica y afrontar el enorme desafío de la educación, un tema que no se está resolviendo en los niveles requeridos, a la vez que es necesario apostar fuerte a la ciencia y la tecnología como elementos de diferenciación productiva. Esa prioridad de la tecnología y la ciencia en la agenda del desarrollo debería ser un factor reunitivo de similar impacto que el que tuvo la educación en el siglo XIX. «No hay que temerle al subsidio, explicitó, en esta materia». Iglesias destacó la amenaza de la violencia social.
Este es un riesgo que es necesario atender prioritariamente, insistió Iglesias. Por último el conferencista encaró los escenarios alterativos de la inserción externa del país a partir señaló de una persistencia en la apertura y el regionalismo abierto, propuesta en la cual -dijo, se debía insistir «pese a que todavía no estamos recibiendo los réditos esperados.» *
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