LOS MAS BENEFICIADOS POR EL SISTEMA SERAN LOS EMPLEADOS PUBLICOS

Estiman que la mayoría de los trabajadores privados no alcanzará los años necesarios para jubilarse

El informe estima que el 87% de los trabajadores no alcanzarían los 35 años de aportes requeridos para jubilarse a los 60 años de edad. Aproximadamente 30% de los hombres y 20% de las mujeres estarían registrando más de 30 años de aportes pero menos de 35 años de servicio a los 60 años de edad.

En el ámbito de empleados públicos sólo el 60% alcanzará el mínimo de 35 años de servicio a los 60 años de edad. A los 65 años de edad, esa proporción aumenta al 85%.

Según el estudio, los que generarán más ahorro para jubilarse serán los hombres más que las mujeres y los trabajadores del sector público.

Según esta estimación, la inmensa mayoría de los trabajadores del sector privado no alcanzaría los 35 años de servicio requeridos en la legislación vigente para jubilarse y sólo aproximadamente 27% contaría con 30 años de servicio a los 60 años de edad.

Estas son algunas de las conclusiones a las que arriba el trabajo presentado por los técnicos Bucheli, Ferreira-Coimbra, Forteza y Rossi del Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República.

Según sus estimaciones si las actuales tendencias se mantienen incambiadas existe un «alto riesgo» de que gran parte de los trabajadores uruguayos no logren alcanzar los 35 años de aportes al llegar a la edad para jubilarse.

 

Un poco de historia sobre el nuevo sistema

A partir de los datos que dispone el BPS se realizaron estas primeras aproximaciones a los resultados que supone la exigencia de 35 años de aportes como condición para acceder a la jubilación prevista en la reforma de la seguridad social del año 1995.

En esta reforma se introdujeron varios cambios al viejo sistema público de reparto pasándose a uno mixto que combina un sub-sistema de reparto (BPS) y otro de capitalización individual (Afaps), entre los cuales cabe destacar, además del aumento a 35 años de aportes, la exigencia de 60 años como edad mínima para jubilarse, lo cual supuso un incremento de cinco años para las mujeres.

Al tiempo que se mantuvo la «jubilación por edad avanzada» para aquellos que hayan aportado al menos 15 años y que no llegan a cumplir los requisitos exigidos para acceder a la jubilación común, se aumento la edad exigida de 65 a 70 años.

Lo mismo se estipuló para la pensión a la vejez, beneficio al que acceden aquellas personas de bajos recursos que no generan el derecho a jubilarse por edad avanzada.

La reforma estipuló la modificación de la base de tiempo sobre la cual se calculó la jubilación básica. Actualmente el cálculo se realiza tomando el máximo entre el promedio de remuneraciones de los últimos diez años y el promedio mensual de los veinte mejores años. Esto significa que se tienen en cuenta un mayor número de años, ya que antes se consideraba el sueldo promedio actualizado de los últimos tres años.

En lo referente a la gestión, se cambió el mecanismo de prueba, pasando del de «testigos» a la exigencia de estar registrado como contribuyente, para lo cual el BPS confeccionó el Registro de Historia Laboral. Es a partir de este requisito, que si bien mejora los desvíos del sistema impone una fuerte restricción al cumplimiento de los requisitos exigidos por el nuevo sistema, fundamentalmente para aquellos sumidos en la informalidad, sea esta cíclica o crónica.

 

Las conclusiones de los autores

Según estas estimaciones y en caso de mantenerse las actuales tendencias, cabe esperar que un alto porcentaje de los trabajadores registrados en el BPS no cumpla con el requisito de años de servicio exigido por la ley para acceder a la jubilación. Según la estimación más «favorable», 13% de los trabajadores alcanzaría los 35 años de servicio a los 60 años de edad y 28% lo haría a los 65 años.

En el caso de los públicos, 35 años de trabajo y 60 de edad serían alcanzados por el 60%, con 65 años de edad el 85%. En los privados, 35 años de trabajo y 60 edad, llegarían el 3% y con 65 años el 16%.

Es de destacar que los estratos inferiores y medios de los trabajadores no accederían a la jubilación por las actuales reglas de aportes durante 35 años.

De todos modos los autores del informe señalan que «estos resultados deben ser tomados con cautela y como una primera aproximación ya que sólo se dispone de una muestra de unos ocho años. Además, debe considerarse el largo período de recesión económica por el que atravesó el país, ya que cuando no se considera el mismo los valores mejoran sensiblemente…».

Otro elemento a tener en cuenta es la incidencia que en este resultado puede haber tenido el escaso control realizado en el pasado debido a la inexistencia de registros.

De todos modos llama la atención la elevada proporción de trabajadores que no estarían pudiendo aportar ni siquiera 30 años para generar las condiciones mínimas para jubilarse.

Lo cual se agravará a medida que los actuales trabajadores vayan llegando a la edad de retiro y los cómputos de sus años de aportes no le permitan acceder a jubilarse.

Según los técnicos de la Universidad de la República «el requisito de un vínculo laboral formal de 35 años a los 60 años de edad parece exigente para el caso uruguayo, dada las tasas de actividad, de desempleo y de estructura de empleos formales que surgen de la información sobre la fuerza de trabajo, por lo que, de no modificarse las actuales tendencias, cabe esperar un aumento de los excluidos del régimen general de jubilaciones en los próximos años».

Esto, según el informe, es altamente probable si no se produce una considerable formalización del mercado laboral. *

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