Se asume una crisis petrolera similar a la de los 70 y el gobierno aumenta las cautelas

El pasado viernes, unas horas antes de reunirse con la bancada del oficialismo, el ministro Astori anunció que el gobierno se comprometía a que el gasto público aumentará sólo si aumenta el producto. Y el PBI ya no crecerá a las tasas actuales. Dos horas después, en el seno de la bancada el ministro le informó a los legisladores que no se admitirían más incrementos del gasto en la Rendición de Cuentas aunque instó a que los legisladores utilicen algunas posibilidades prexistentes para satisfacer demandas menores. La conducción económica no tiene plan de contingencia para crisis mayores capaces de desestabilizar los equilibrios fiscales. El gasto ha venido aumentando en línea con el aumento del producto y unos cuantos analistas han alertado sobre la inexistencia de medidas que adoptadas en el ciclo de alta permitan enfrentar las adversidades de los inevitables ciclos de baja. La conducción económica responde que el país no tiene el margen que tuvieron otros países para postergar la adopción de medidas asistenciales y de reparación social, lo que leído de otra manera supone decir que el gobierno ha decidido anteponer la disminución del riesgo social al del plan financiero. Es una decisión de política que observada desde los números supone marcar una diferencia apreciable con los países vecinos. En ambos países, con instrumentos diferentes y debido a circunstancias distintas los gobiernos vecinos han logrado aumentar sus superávit primarios relativamente más que Uruguay.

 

Volviendo al umbral de los 70

Ayer, la cotización del petróleo cerró en sus niveles récord y en la mesa de economía de la energía que trabajó ayer en las XXI Jornadas de Economía del BCU, se admitió que el mundo había ingresado en una nueva crisis petrolera. Se descarta que en la jornada de hoy la Reserva Federal hará un suspenso en el continuo aumento del precio del dinero que viene implementando desde junio de 2004. Ello debería contribuir a tranquilizar al mercado uruguayo en el cual el indicador de riesgo país presenta una caída importante pero que no está midiendo el riesgo de caída del nivel de actividad sobre los equilibrios internos. Por lo contrario, el incremento de las cotizaciones de los bonos uruguayos y la caída de sus tasas de retorno obedece a la tendencia general del comportamiento de los inversores en un mudo en el cual la inversión en deuda soberana es una opción de menor riesgo que la inversión en instrumentos de deuda empresarial. Frente a esta perspectiva es probable que en las próximas semanas se observará un intento de contracción mayor del gasto corriente y una postergación cauta del aumento de la inversión. *

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