Asociación Rural entiende que la reforma tributaria le quita competitividad al sector
Bergara visitó ayer la sede de ARU donde conversó largamente sobre los alcances de la reforma que ya está a estudio del Parlamento.
Los productores invitaron al jerarca a fin de conocer en profundidad el alcance del proyecto y con la intención de aclarar una serie de dudas e interrogantes.
El jerarca luego de desarrollar los principios básicos que animan la reforma, como la equidad , la intención de estimular a los emprendimientos productivos y las inversiones así como apuntar a la simplicidad y una mayor eficiencia de la recaudación.
El presidente de ARU, Fernando Matos, informó que básicamente las consultas fueron tres: si los insumos agropecuarios continuarían exentos de IVA, a lo que se informó que no habrá cambios, sobre el aporte patronal al BPS, que se va a reintroducir, y también la forma de tributación . En particular quedo claro que todas las sociedades anónimas con acciones al portador tendrán una diferenciación en su tratamiento tributario principalmente en la incidencia del impuesto al patrimonio.
El proyecto establece el Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas, IRAE y sustituye el Impuesto a la Rentas Agropecuarias, IRA. Tendrá una tasa general del 25% sobre la renta neta fiscal.
Matos estableció claramente la desaprobación de la gremial sobre estos cambios impositivos que gravan al sector, «esa filosofía viene como un programa de gobierno desde las áreas programáticas, nosotros manifestamos nuestra discrepancia al respecto ya cuando el propio presidente Vázquez entonces siendo candidato nos visitó».
Preguntado en particular sobre la reintoducción de los aportes patronales de los que estaban exentos, Matos consideró que «tienen incidencia» y explicó que se argumentó la necesidad que todos los sectores productivos del país se equiparen en materia de aportes».
«Nosotros manifestamos que los sectores tienen sus propias características diferenciales, por ejemplo, el sector agropecuario es productor de alimentos para abastecer el mercado interno pero fundamentalmente para la exportación y allí tenemos que luchar con los subsidios internacionales, las dificultades del mercado y los problemas de competencia, por tanto una tributación adicional a la tierra que se reincorpora como el aporte patronal si bien está fundamentada por el criterio de equidad y en que es un aporte que la seguridad social lo necesita, nos quita competitividad en el mercado internacional».
Matos reconoció que hay que mirarlo como un conjunto, «entendemos como dijo el gobierno que la presión tributaria en forma global no va a incrementarse, pero el sector agropecuario va a sufrir aumento de presión tributaria y entendemos que esto no es positivo ni para la captación de inversiones ni como señal de mercado hacia el futuro una vez que el sector se recuperó y desarrolló luego de la crisis sanitaria y a pesar de la crisis financiera del 2002, en función de tres factores: el alivio tributario por un lado, de la ganancia de competitividad a través de la devaluación por otro y, la recuperación del acceso a los mercados en base a una mejora d ela condición sanitaria. Estos tres elementos son los que llevaron al sector a un ritmo de recuperación importante que llevó de arrastre a toda la economía y nosotros entendemos que esos factores deberían permanecer en beneficio de toda la sociedad».
Para los productores, si bien aún no evaluaron el impacto de la reforma, no hay dudas que no les será beneficiosa. Matos agregó como reflexión final, «nos preocupa porque además de los temas de pérdida de competitividad por efecto del manejo de la política cambiaria que hoy están de alguna manera disimulados por el fuerte valor en el mercado internacional de las materias primas, si esa tendencia se quiebra en el futuro, lo que seguramente no se va a modificar es la política tributaria que se instrumenta en estos días ni tampoco la política monetaria». *
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