Astori ayer: "Por ahora, comercio…"
Esto es más complejo de entender, aun a nivel de elites, que lo que está sucediendo con la conflictiva relación de la política cambiaria y la política monetaria. Atento a ello y en las vísperas de la reunión del plenario del Frente Amplio de hoy, hablando con Cierre de Jornada, el programa vespertino de radio Sarandí en la tarde de ayer, desde Londres, el ministro Astori ratificó que el gobierno va a mantener la «competitividad cambiaria» lo que en buen romance supone la reiteración de las señales que la conducción económica comenzara a emitir desde noviembre pasado. La reiteración de las señales respecto a lo que bien puede ser asumido como una nueva política de tipo de cambio fijo con intervención reguladora explícita ha sido asumida por el mercado en toda su dimensión, económica, financiera y, también, política.
Da la impresión que la estrategia del equipo económico ha sido rediseñada a los efectos de que nada altere esencialmente el escenario en el cual se van a discutir las reformas centrales que el gobierno se propone aprobar antes de setiembre. En particular la tributaria y la del Banco Central. La política de mantener el tipo de cambio que negocian los bancos entre sí, sobre un piso de veinticuatro pesos ha sido tomado por los analistas y operadores del mercado como un seguro de cambio casi explícito cuyo costo monetario y financiero es menor al que ocasionaría un enrarecimiento de la discusión sobre la política monetaria y cambiaria en medio de la discusión reformista.
El ministro utilizó la entrevista para precisar la opinión oficial, que no aparecía muy clara para la opinión pública respecto a que Uruguay no va a ensayar ninguna voltereta brusca en su política exterior o comercial pese a la degradación de las relaciones con sus vecinos y la oportunidad que se abre de acelerar la relación comercial y consecuentemente política con el norte. La reafirmación de la estrategia tiene un fundamento real -no es posible iniciar ninguna aproximación formal a un TLC con los EEUU en este momento- y el gobierno no quiere arriesgar eventuales aproximaciones que pudieran surgir en el futuro con una eventual inhibición formal que pudiera surgir ya sea del plenario del Frente Amplio o de otros vértices de la discusión económica y política nacional. *
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