Escrito por: CESAR BARRIOS

En los próximos tres decenios Uruguay deberá pagar U$S 20 mil millones (más exactamente U$S 19.979 millones) entre capital e intereses, por su actual deuda pública. Esto significa que cada ciudadano ya debe U$S 6.250.
En 1980, la deuda pública uruguaya llegaba tan sólo a U$S 1.666 millones y el producto bruto interno para ese año se estimaba en U$S 10.133 millones. La deuda representaba el 16% del PBI.
Transcurridos 25 años, la deuda se ubica en la actualidad en unos U$S 13.518 millones, o sea creció U$S 11.852, incrementándose 711%, mientras el PBI subió 42%, pasando de U$S 10.133 millones en 1980 a los estimados U$S 14.400 actuales.
Según datos del Banco Mundial FMI y Banco Central, la deuda externa uruguaya ha tenido como caracterÃstica básica su constante incremento en los dos últimos decenios y medio, con algunas bajas, pero con fuertes repuntes, que opacaron todo intento por que la misma cayera.
El PBI también fue subiendo, pero en las devaluaciones de 1982 y 2002 tuvo importantes caÃdas. Curiosamente, en ambos casos casi bajó a la mitad.
El proceso de endeudamiento del paÃs en los últimos 25 años tiene a simple vista dos claras etapas.
La primera entre 1980 y 1989, caracterizada por una deuda creciente, pero por debajo de los U$S 5.000 millones y un PBI que no pasaba los U$S 8.000 millones.
En 1989 se instrumenta el Plan Brady, una reestructura de deuda que en una primera lectura tiene dos consecuencias: la disminución de la deuda (en el caso de Uruguay se bajaron casi U$S 800 millones) y la implantación de un nuevo modelo económico que significó el inicio de un proceso de fuerte crecimiento del PBI medido en dólares (con un tipo de cambio relativamente controlado), y a la vez de endeudamiento constante que tendrÃa su punto cumbre al inicio del nuevo milenio.
Entre 1980 y 1990, la deuda uruguaya habÃa pasado de U$S 1.666 millones a U$S 5.246 millones (se incrementó 214%), mientras que el PBI habÃa caÃdo de U$S 10.133 millones a U$S 7.991 millones (- 16%).
En esta caÃda del PBI e incremento de deuda, el año 1982 fue clave.
Al igual que lo que sucederÃa 20 años después (en 2002), en 1982 se produce una fuerte devaluación, que hace que el PBI ese año comenzara en unos U$S 10 mil millones y terminara en el año 1983 en U$S 5.375 millones. La brutal baja también llevó a que la deuda pública pasara de U$S 2.647 millones en 1982 a U$S 3.291 a fines de 1983.
Mientras esto sucedÃa en la faz económica, en la polÃtica se observaba la caÃda de la dictadura, golpeada por las movilizaciones populares, pero también por un fuerte descontento social por la situación económica del paÃs.
Los años 90 estuvieron caracterizados por un constante crecimiento de la deuda externa, impulsada por un fuerte flujo de capitales a la región, lo que también impulsó el crecimiento del PBI medido en dólares.
En 1990 la deuda pública llega a U$S 4.416 millones, gracias al Plan Brady (instrumentado en 1989) que logró reducir el endeudamiento en poco más de 800 millones. El PBI comenzó a crecer a grandes pasos y con él la deuda.
Para 1998, en que se comienza a resquebrajar todo el sistema de flujo de capitales y “dólares baratos” en la región, la deuda se ubicaba en U$S 7.601 millones y el PBI en U$S 20.702 millones.
Entre 1990 y 1998, la deuda se habÃa incrementado en U$S 3.158 millones (72%), mientras el PBI lo habÃa hecho en U$S 12.346 millones (147%).
A partir de 1999, la deuda pública comienza a crecer a números agigantados. Pasa de U$S 7.601 millones en 1998 a U$S 8.525 millones cuando culmina 1999.
Ese año Brasil habÃa devaluado y la situación económica de Uruguay se comienza a tornar difÃcil.
Para el año 2000, la deuda termina en U$S 9.132 millones y en 2001 en U$S 10.072 millones. Ese año Argentina cae polÃtica y económicamente. Si bien su deuda era tan abultada como la uruguaya (de acuerdo con su población), el camino que recorre es simple: decide no pagarla.
El año 2002 culmina en Uruguay con una deuda pública de U$S 11.385 millones. El crecimiento de casi U$S 1.400 millones se debe en gran medida a los préstamos recibidos para atender la situación bancaria y devolver los millones de dólares que estaban colocados a la vista en los bancos (quebrados y estatales).
Ese año el PBI cae a la mitad debido a una fuerte devaluación, como ocurriera en 1982.
El año 2003 termina con una deuda del sector público de U$S 12.232 millones y 2004 con U$S 13.329 millones.
Según los últimos datos del BCU, a mediados de este año la deuda pública llegaba a U$S 13.518 millones.
HabÃa crecido U$S 4. 386 millones en poco menos de cinco años.
La deuda pública no sólo tiende a subir, sino que existe una tendencia a que se incremente aun más, ya que se debe considerar que hay U$S 5.517 millones que están colocados a tasa variable, por lo cual la suba de las tasas internacionales que se espera que continúen este año y el próximo incrementarán el flujo de caja necesario para el pago de intereses.
Hasta el momento y de acuerdo con el calendario de vencimientos (que llegan hasta el año 2033), Uruguay deberá pagar U$S 6.461 millones únicamente de intereses, para una deuda total de U$S 13.515 millones.
En otras palabras, entre capital e intereses el paÃs debe desembolsar en los próximos tres decenios U$S 20 mil millones: U$S 6.200 por habitante. *
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