Plaza financiera considera un error no haber colocado deuda por U$S 270 millones
La noticia de la jornada el jueves por la tarde era que Uruguay decidía retirar su oferta de colocar U$S 300 millones. Las razones esgrimidas eran que no era el momento más conveniente.
Según pudo saber LA REPUBLICA al promediar la tarde del jueves, ya se llevaban comprometidos U$S 270 millones, con un tasa de 9,375%, un valor razonable para el momento especulativo que se vive.
Pero al mismo tiempo Indonesia salía a colocar U$S 1.000 millones, a 10 años, con una tasa de 7,375% (3% por encima de los bonos norteamericanos). La operación había sido llevada adelante por el Deutsche Bank.
Esta colocación acaparó casi todos los fondos que había para los mercados especulativos y se comenzó a pedir más del 9,5% por los bonos uruguayos.
En ese momento, y cuando faltaba algo más de U$S 30 millones para colocar, el gobierno ordenó al Citigroup (entidad designada para colocar la deuda local) dar marcha atrás.
Sobre este punto en particular, el corredor de bolsa Alvaro Correa dijo ayer que fue «un hecho desafortunado» el haber decidido que si no se colocaban los U$S 300 millones, no se colocaba nada.
Pero a pesar de este hecho puntual considera que los tenedores locales de deuda no están alarmados y se preparan para vender. «Los papeles de Uruguay dan un interés anual del 7% al 8%. ¿Dónde se consigue hoy esa tasa?», se preguntó el operador bursátil (un depósito en un banco paga entre 1% y 2%).
No obstante ayer se registraron algunas ventas puntuales en el mercado local, pero también sucedió algo similar en el mercado internacional, lo que llevó a que el riesgo país (medido por República AFAP) cerrara en 469 puntos básicos, o sea un incremento de 18 puntos (4%) con respecto al jueves (451 pbs) y de 33 puntos (7,5%), si se toma como referencia el miércoles (436 pbs).
Este impulso en el indicador estuvo motivado por ventas de bonos uruguayos en el exterior. En operaciones locales solamente el Global 2015 (paga 7,5%) cayó 0,49% para cerrar a 90,25% (del 100% de su valor nominal).
Un retraso con el FMI
Es de esperar que sobre la semana próxima el riesgo país continúe subiendo y se ubique sobre los 500 pbs, como estima el FMI.
Precisamente y hasta que no se anuncie un acuerdo con el organismo internacional (que se negocia en Washington) la situación se presenta frágil. A la mala señal del anuncio de la no colocación de deuda (dinero necesario para el funcionamiento del Estado) se sumó que el ministro Danilo Astori señalaba el jueves en la noche que el viernes se cerraba el acuerdo con el FMI.
Pero el viernes, en horas de la tarde, Anoop Singh, director del FMI para América Latina, indicaba que si bien las discusiones «marchan muy bien», «aún no han terminado», y recién podría haber noticias al semana próxima.
Si la no colocación de deuda influyó o no en este «retraso» de acuerdo, no se explicitó. El FMI desea que Uruguay no solicite tanto dinero a los organismos internacionales y salga más a actuar en el mercado de privados.
Ahora la interrogante es qué tasa deberá pagar el país por los U$S 500 millones que precisa y algunos no descartan que termine rozando el 10%.
«Prudencia y seriedad»
Para explicar por qué no se colocaron los bonos, el ministro Astori dijo que la decisión se basó en «una razón elemental de prudencia y seriedad».
Astori explicó en el programa en En Perspectiva, que «cuando creímos que ese momento había llegado, el lanzamiento de este bono muy débil de Indonesia y algunas operaciones realizadas por Estados Unidos contribuyeron a que regresara esta volatilidad. Nos pareció absolutamente negativo elevar tasas de interés, que repercutirían en forma muy negativa sobre los costos del país».
Para el ministro, el suspender la emisión «mejora todavía más el respeto con que se mira a Uruguay en los mercados financieros y en los organismos multilaterales de crédito».
Sorpresas en la Bolsa
Pero en el mismo programa radial, el presidente de la Bolsa de Valores de Montevideo, Angel Urraburu, dijo ayer que una de las sorpresas era que el contrato con Citigroup no tuviera una cláusula de underwriting.
Esto significa que el banco que negocia se compromete a cubrir el faltante en caso de que no se llegue a la totalidad de la emisión. El Citigroup debería haber puesto entonces U$S 30 millones, pero se indica que no se quisieron arriesgar. No obstante cobrarán una cifra aún no determinada por haber efectuado los trámites de la fallida colocación. Se debe aclarar que el Citigroup, por norma, no realiza este tipo de coberturas.
Urraburu también reveló que el Citigroup informó el miércoles a las 13.15 que el libro de intenciones de compra cerraba a las 16 horas, esa misma tarde. «Es prácticamente imposible pensar que un operador de bolsa pueda desde la 13.15 hasta las 16 horas gestionar la venta de un papel del que hasta ese momento ni siquiera conocía las características», destacó el corredor de Bolsa.
Agregó que el BCU está logrando colocar letras en dólares a una tasa del 6% en el mercado local, un mercado local «que quedó totalmente fuera de la posibilidad de comprar este bono» por los avisos tardíos que llegaron desde el Citigroup. *
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