Nuevo acuerdo para impulsar empresas que no contaminen el aire
Un nuevo acuerdo para impulsar proyectos de forestación e industrias que no contaminen fue firmado por Uruguay.
Esta vez la contraparte fue Francia, y el acuerdo es en el marco del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) del Protocolo de Kioto. Estos acuerdos permiten a los países industrializados continuar con industrias contaminantes, pero a cambio deben invertir en países subdesarrollados en industrias o proyectos que limpien el aire.
El acuerdo, rubricado por el ministro de Vivienda, Mariano Arana, y el embajador de Francia en Uruguay, Laurent-Joseph Rapin, prevé el impulso de proyectos en este país sudamericano con la participación de entidades francesas para la reducción de emisiones de gases que producen el efecto invernadero.
Básicamente se trata de instalar en el país proyectos forestales o de industrias que ayuden a la limpieza del aire. Las grandes plantaciones forestales en Uruguay fueron realizadas en el marco de este tipo de acuerdos.
El acuerdo implica el canje de Reducciones de Emisiones Certificadas, los denominados ‘certificados de carbono’ para las empresas francesas a cambio de la financiación de proyectos MDL, es decir de desarrollo «limpio».
El MDL prevé que los países industrializados cumplan parte de sus metas en el protocolo de Kioto con el financiamiento de proyectos que reduzcan las emisiones agregadas en los países en desarrollo, colaborando asimismo a su desarrollo sustentable.
Francia contribuirá a la puesta en marcha de estos proyectos y adquirirá los «certificados de carbono» resultantes, en tanto Uruguay facilitará las condiciones para la instrumentación de las iniciativas que respeten los requisitos ambientales establecidos.
Uruguay ya firmó acuerdos de este tipo con Holanda, Canadá, España e Italia.
Los acuerdos limpios
Previo a la firma del acuerdo, el ingeniero Luis Santos, de la Unidad de Cambio Climático de la Dirección Nacional de Medio Ambiente, expuso ante empresarios locales y franceses los aspectos normativos e institucionales para los proyectos MDL.
Estos proyectos básicamente buscan el aprovechamiento de fuentes renovables de energía, sustitución de combustibles en la generación y mejora de la eficiencia energética, así como eficiencia de los procesos industriales, recuperación de metano y aprovechamiento forestal.
El protocolo de Kioto entró en vigor en febrero pasado con la ausencia de Estados Unidos y Australia, que alegan que pone en peligro su crecimiento económico.
El protocolo prevé una reducción global de 5,2% de las emisiones del hemisferio norte para 2012 con respecto al nivel registrado en 1990, aunque cada país tiene una cuota diferente. El protocolo no obliga a reducir las emisiones de gases a los países del hemisferio sur, aunque se trate de economías del tamaño de la de China, India o Brasil. *
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