Precio del crudo sufre abruptas subas y bajas, sin lograr estabilizarse
Los precios del petróleo experimentaron abruptas subas y bajas esta semana, tras los nuevos récords históricos alcanzados en la anterior; la especulación, el fin de semana largo y un accidente en una refinería de Estados Unidos conspiraron contra su estabilización.
Tras el cierre récord de 56,72 dólares alcanzado el viernes 18 en Nueva York, el barril de referencia de «light sweet crude» para entrega en mayo inició la semana con un leve descenso que se fue profundizando hasta que el miércoles cayó 2,22 dólares en una sesión y llegó a su nivel de cierre más bajo desde el 10 de marzo: 53,81 dólares.
Pero esta acelerada caída, estimulada por la noticia de un fuerte incremento en las reservas petroleras estadounidenses, se interrumpió el jueves 24, cuando una subida de 1,03 dólares dejó su cotización en 54,84 dólares.
El repunte fue atribuido por los analistas a compras de cobertura por el fin de semana largo de Pascua y a la creciente preocupación generada por una explosión en una refinería del sur de Estados Unidos.
La fuerte explosión se produjo el miércoles en Texas (sur de Estados Unidos), causando al menos 15 muertos y más de 100 heridos en la mayor refinería estadounidense del grupo británico BP.
La empresa aseguró que el impacto sobre su capacidad de producción sería marginal, pero según John Kilduff, analista de Fimat, esto no bastó para tranquilizar a los operadores.
«Inicialmente, el mercado desestimó los daños en la refinería de BP, pero poco a poco, durante el desarrollo de la sesión, los operadores se mostraron más escépticos y eso se combinó con compras de cobertura antes del fin de semana largo», afirmó.
Según Phil Flynn, corredor de Alaron Trading, el accidente recordó al mercado que las refinerías estadounidenses están trabajando al límite de su capacidad, y se aproxima la temporada estival, cuando los conductores estadounidenses consumen más gasolina.
La explosión «probablemente hizo esfumarse los sueños de precios de gasolina más bajos a corto plazo», indicó Flynn.
«Nos recuerda lo ajustado de la capacidad de las refinerías y lo vulnerables que somos ante los trastornos», agregó.
«Si hubiésemos perdido (el 3% de la producción nacional que representa la refinería de la BP), esto habría sido una verdadera catástrofe», comentó. *
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