El FMI está buscando pelos en la leche al exitoso canje de deuda argentino
El gobierno argentino se apresta a anunciar esta semana el éxito del canje de su deuda en mora, con una adhesión que superó las expectativas, e inicia fortalecida nuevas negociaciones con el FMI, en las que también se definirá qué se hará con los acreedores que no aceptaron la reestructuración.
Ya estamos otra vez cambiando golpes con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que no se quiere dar por satisfecho con el resultado del canje y se empecina en encontrar pelos en la leche», dijo una fuente del Gobierno citada el domingo por el diario Página/12 para ilustrar la tensión en ciernes.
Argentina logró eludir la presión del Fondo mientras se desarrollaba el canje, dejando en suspenso una discusión sobre cumplimiento de metas del acuerdo que tiene con el organismo, aunque al costo de posponer desembolsos de éste mientras los plazos de sus vencimientos seguían corriendo.
La reanudación de las conversaciones, prevista para marzo, estará influida por el resultado de la operación que concluyó el viernes, con la que Argentina salió de la mayor moratoria de la historia, por 81.800 millones de dólares, sin el apoyo en dinero que el FMI brindó en casos anteriores como a nuestro país.
Datos preliminares indican que la adhesión excedió el 75%, nivel muy superior al modesto 50% fijado como meta por el ministro de Economía Roberto Lavagna, y considerado contundente por la mayoría de los analistas.
El anuncio oficial está previsto para el miércoles o el jueves próximo, cuando termine el registro del gran número de operaciones de última hora, considerado un indicio más de alta aceptación de la propuesta que incluía una quita promedio de 50% y plazos más largos.
Es probable que el presidente Néstor Kirchner dé un adelanto, el martes por la mañana, al inaugurar las sesiones del Congreso, donde se espera que reclame al FMI que considere resuelta la moratoria argentina, declarada en la Nochebuena de 2001.
Argentina ha logrado superar con creces el umbral mínimo que cualquiera haya reclamado», dijo el sábado el jefe de gabinete y mano derecha de Kirchner, Alberto Fernández, en un probable anticipo del mensaje presidencial, después de que le preguntaran si el nivel de participación dejaría satisfecho al FMI.
El ministro coordinador fue más allá al afirmar que «muchos organismos, especialmente el Fondo, deberán revisar lo que creen y darse cuenta de que existen otras maneras de salir de las crisis y no sólo con recetas ortodoxas», dando otro indicio del clima belicoso que precede a las nuevas negociaciones.
La fuente mencionada por Página/12 se quejó de que el FMI «ya está presionando» en favor de una solución para los ‘holdouts’, como se denomina en inglés a quienes ignoraron el canje, algo que Argentina rechaza. Pero con inusual cohesión política el Congreso argentino sancionó una ley propuesta por el propio Kirchner que impide reabrir la negociación o efectuar nuevas ofertas por la deuda en mora.
«No es algo que estemos dispuestos a discutir ahora y menos con ellos (el FMI), que consciente o inconscientemente están jugando a favor de los ‘fondos buitre'», los que compraron devaluados bonos impagos especulando con su cobranza por vía judicial o de otro tipo, dijo el informante. *
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