"Optar por un ajuste fiscal es priorizar a los acreedores por sobre el bienestar de los uruguayos"
Si bien el contador Danilo Astori viene declarando hace por lo menos tres meses que no se llevará adelante un ajuste fiscal al iniciarse una nueva administración en el país, a medida que se acerca la fecha, el lobby proajuste ha comenzado a operar con mayor intensidad.
En efecto, si bien Astori una vez más sostuvo: «No va a haber ajuste fiscal porque no está contemplado en nuestro programa de gobierno», momentos antes de iniciarse los dos días de reuniones que el equipo económico mantuvo con el Banco Mundial, el jueves, el economista del Partido Colorado Michele Santo, escribió una columna en la página 2 de Búsqueda en la que pregonaba que «no comenzar con un ajuste fiscal, será un trágico error».
En la misma edición, pero en la página 3, se vuelve sobre el tema y en la crónica sobre las reuniones con el Banco Mundial (BM) se informa que Daniel Oks, economista jefe del BM, planteó la necesidad de instrumentar un ajuste fiscal. También en la página 23 el semanario vuelve a ocuparse del tema, esta vez desde otro ángulo, ya que informa que el banco de inversión inglés Barclays Capital entiende que se deben llevar adelante reformas fiscales.
Santo fundamenta que con crecimiento de 12% en 2004 igualmente hubo un déficit de 2% por lo que en 2005 que habrá un crecimiento menor, con más razón habrá déficit.
El economista del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas Jorge Notaro discrepó con esta visión y sostuvo que aunque el crecimiento sea menor al de 2004 «se va a poder hacer frente a los compromisos de la deuda externa», al igual que Astori que incluso sostuvo que la deuda se podrá continuar reduciendo.
Notaro advirtió a quienes no son especialistas en el tema que «cuando se habla de ajuste fiscal y los organismos internacionales lo proponen, de lo que están hablando es de la necesidad de aumentar el superávit primario, es decir antes de pagar los intereses de la deuda, con lo cual están proponiendo dos tipos de impactos a partir de definir una prioridad, esa prioridad es claramente que los acreedores son más importantes que la población, que los uruguayos».
Uno de ellos es que hay que aumentar los pagos a los acreedores y para concretar esa transferencia de dinero se debe contraer el gasto interno.
Advirtió que «esta fórmula, aparentemente técnica y aséptica, lo que dice es que prefiere que los uruguayos vivan peor para que los acreedores vivan mejor, esa es la opción que se propone».
Explicitó que la gran alternativa es, o tener déficit y financiarlo fundamentalmente con deuda externa, o lograr un superávit a través del mecanismo de gastar menos y recaudar más. «Esa es la opción de fierro, no existe una tercera opción».
«Si la economía crece como todo lo hace prever y si se cuenta con un sistema tributario elástico y cuidadoso que acompase ese crecimiento, y se efectiviza un control del gasto, con ese mismo crecimiento viene el mayor superávit fiscal y se puede reducir el endeudamiento», sostuvo Notaro.
El gasto superfluo
«Yo coincido totalmente con la propuesta de Danilo Astori, no es el momento de exigir reducciones sino de reestructurar el gasto como se ha propuesto ya, por ejemplo, de eliminar la flota del Estado en la que hay unos 10.000 vehículos, donde cada uno de ellos debe costar entre patente, seguro, combustible, mantenimiento y chofer, unos 1.000 dólares mensuales. Si bien algunos vehículos son imprescindibles y debería haber más como ambulancias y patrulleros, otros responden exclusivamente a privilegios de la burocracia pública» agregó el economista.
«Si bien esto es sólo un ejemplo, también a cuenta de ello le menciono además la existencia de viáticos, viajes, propaganda superflua y, vaya sumando, por lo que hay una gran tarea luego de una dictadura militar y 20 años de gobiernos que no realizaron ninguna reforma del Estado. Por ello concluyo que hay paño para recortar», sostuvo.
A ello hay que agregarle por otro lado, la «profunda reforma tributaria que incluye el impuesto a la renta de las personas físicas, por lo que entiendo que parecen ser las tareas prioritarias del gobierno tanto el mantenimiento de un cierto control del gasto como el mejoramiento de la recaudación. Le quiero significar también que estas acciones coordinadas que se están llevando a cabo entre la Dirección de Aduanas, BPS y DGI, pueden dar muy buenos resultados». Finalmente se refirió a que el nuevo gobierno debe enfrentarse a «un enorme desafío como lo es el de la renegociación de la deuda externa con el objetivo de ampliar el margen para moverse en lo interno. Si los vencimientos de 2005 y de 2006 se pudieran canjear por nueva deuda, quedaríamos todos contentos, los acreedores y nosotros que postergamos el pago hacia el futuro para poder beneficiar a la gente, y apostando a que los próximos tiempos serán mejores y se hará posible ir reduciendo el endeudamiento». *
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