Astori: "Para crecer, se necesita un política fiscal muy rigurosa"
El gobierno electo de izquierda , tendrá que afrontar desde el 1o. de marzo enormes desafíos, para generar crecimiento y atender las necesidades sociales en el marco de una pesada deuda y para mantener su independencia, ante una previsible avalancha de reclamos, dijo el ministro designado de Economía.
Para bajar el déficit, pagar el servicio de la deuda, atender las necesidades del Plan de Emergencia y los reclamos de los distintos sectores, el senador Danilo Astori, futuro ministro de Economía, afirmó en entrevista con la AFP que la respuesta es «crecimiento».
«Sin crecimiento nada de eso es posible, y mucho menos la compatibilidad entre estos aspectos muy exigentes», dijo.
«Crecimiento significa inversión; sin inversión no vamos a poder crecer, y para invertir se requiere un escenario económico estable, con reglas claras, con un ambiente propicio, lo que a su vez demanda imprescindiblemente una conducta fiscal rigurosa», añadió en su despacho del Senado.
Astori reconoció que esa rigurosidad puede dejar por el camino muchos reclamos. «Obviamente atender todos los reclamos legítimos en este momento es absolutamente imposible», indicó.
Señaló que la prioridad va a ser el Plan de Emergencia, de dos años y que demandará 100 millones de dólares, con el que el gobierno electo pretende sacar a flote a los sectores más sumergidos de la sociedad.
«Fue duro estar solo»
La deuda pública de 13.428 millones de dólares exigirá por pago de intereses y capital, desembolsos por 3.000 millones en 2005, 2.340 millones en 2006, 1.235 millones dólares en 2007, 915 millones en 2008 y 807 millones en 2009, según el Banco Central.
Astori, quien confesó que «ha sido duro estar solo» por sus diferencias con otros sectores del Frente Amplio -la coalición de izquierda que ganó la elección del 31 de octubre con la candidatura del socialista Tabaré Vázquez- dijo que «no es tarea sencilla» explicar a sus pares esa necesidad de «rigurosidad fiscal».
Pero consideró que estar en «el gobierno es una enorme colaboración para madurar, para conocer los límites de la realidad (…) para comprender que hay que trabajar para los pobres de hoy, pero también para los de mañana» porque «si sólo nos preocupamos por los de hoy y tiramos la casa por la ventana, los de mañana van a pagar la cuenta».
Astori no descartó que la imposibilidad de atender todos los reclamos genere conflictividad con los sindicatos, claramente identificados con sectores del Frente Amplio, y algunos de cuyos exponentes resultaron electos legisladores y critican el discurso del futuro titular de Economía.
«Naturalmente en el campo laboral se ha sufrido mucho, sobre todo en el campo laboral privado» pero «tengo esperanza de que (…) vayamos aprendiendo entre todos a administrar las esperas», señaló.
Dijo que confía en que «haya absoluta independencia en lo que es la actividad sindical y la actividad político partidaria, y ni qué hablar de la actividad del gobierno (…) que se debe a toda la sociedad».
Reconoció que «ese desdibujamiento de límites (…) es un problema del que hay que estar perfectamente consciente» y que «hay que tratar de superar con tolerancia, con inteligencia».
Pese a señalar que de momento ese «problema» no emite señales de división, «no quiere decir que esté anunciando que no va a haber», «al menos dentro del seno del gobierno electo se busca consolidar la unidad de acción».
El valor del dólar
Por otra parte, Astori dijo que a pesar de los reclamos de algunos sectores por la depreciación del dólar, se va a mantener la política cambiaria y monetaria actual, de libre flotación.
«Por primera vez a lo largo de la historia estamos con un régimen de política monetaria muy flexible» que «permite ir trabajando metas de inflación, pero al mismo tiempo permite utilizar la cantidad de dinero en circulación como un instrumento regulatorio, con impacto directo en el tipo de cambio nominal», afirmó.
No obstante, dijo que «puede haber novedades, dependiendo de las circunstancias, en materia de la utilización de las herramientas», como las operaciones con documentos a determinado plazo, en determinada moneda y con determinado tipo de interés, que «puede tener un impacto en el tipo de cambio».
La depreciación del dólar a escala mundial es «un fenómeno nuevo (…) que todavía no conocemos bien» y pone «en marcha factores que obviamente están muy lejos del control de la política uruguaya», indicó. *
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