Ingresos crecen en hogares vinculados a la renta de la industria y el agro
El informe donde se analiza la evolución de la política monetaria, también repasa los principales sucesos de la economía local y realiza predicciones sobre lo que puede suceder el año próximo.
En referencia al nivel de gasto de consumo privado, durante el segundo trimestre del año, se señala que fue consistente con un escenario de expectativas favorables de los agentes económicos respecto a la evolución del ingreso futuro y de la situación económica general.
«En un marco de menor incertidumbre se comenzaron a materializar gastos, particularmente en bienes durables, que habían sido postergados a raíz de la crisis que estalló en 2002″ se indica, no obstante advertirse que el consumo se habría financiado, en parte, por una reducción del ahorro del sector privado. Por su parte, también habría contribuido a la recuperación del consumo privado cierta reactivación observada en el segmento de tarjetas de crédito.
Pero el informe indica que pese al dinamismo económico observado, el mercado de crédito no ha dado muestras de reactivación. El stock de los créditos brutos del sistema bancario se redujo nuevamente al cabo del segundo trimestre del año. Ello fue consecuencia de la contracción que experimentó el crédito otorgado por el BROU, pues en el caso de la banca privada pudo observarse cierto incremento del saldo de créditos brutos.
Masa salarial e ingresos
Los técnicos del BCU indican que la masa salarial se incrementó, debido a una mejora apreciable en el empleo. El ingreso medio de los hogares, por su parte, si bien creció mínimamente en la primera mitad del año, se informa que el correspondiente a los estratos más altos se incrementó a una tasa superior.
En particular, se estima que el ingreso derivado de rentas de los sectores económicos más dinámicos (agro e industria) habría mejorado sustancialmente. De acuerdo a los datos que surgen de la Encuesta de Hogares relevada por el INE, informa el BCU, el ingreso medio de los hogares montevideanos se incrementó 0,7% en términos reales en el primer semestre del año respecto a igual período del año anterior, mientras que el ingreso correspondiente al límite inferior del 20% más rico creció 1,7% real. Mientras tanto, en el Interior Urbano dichas tasas de crecimiento fueron 0,4% y 1,4% respectivamente.
Menos buscando trabajo
En el segundo trimestre de 2004 la cantidad de puestos de trabajo se incrementó 7,8% en términos interanuales, asegura el informe del comité de política monetaria. Si se expande la muestra relevada por el INE, se infiere que se habrían creado 77.400 empleos entre el segundo trimestre de 2004 e igual trimestre de 2003, en localidades de por lo menos 5.000 habitantes.
El sector económico que creó la mayor cantidad de empleos fue el de comercio, restaurantes y hoteles (40% del total), en consonancia con el dinamismo que ha mostrado su nivel de actividad.
El personal ocupado en la industria manufacturera si bien aumentó, lo hizo en menor proporción que el volumen físico de la producción, «por lo que pudo observarse un aumento de la productividad de la mano de obra», según se infiere.
La mayor parte del aumento del empleo del año cerrado en junio tuvo lugar entre el tercer trimestre de 2003 y el primero de 2004, puesto que la tasa de empleo permaneció prácticamente constante en el segundo trimestre de 2004 respecto al primer trimestre del año.
Pese a que la oferta de trabajo (o sea aquellos que buscan empleo) aumentó en el segundo trimestre de 2004 en términos interanuales, el sensible crecimiento del empleo redundó en una marcada reducción de la tasa de desempleo respecto a igual trimestre de 2003 (pasó de 17,5% en el segundo trimestre de 2003 a 13,1% en igual período de 2004).
Si se compara el segundo trimestre de 2004 respecto al trimestre anterior, también se observa cierta disminución de la tasa de desempleo, lo que fue el resultado de la caída de la oferta de trabajo, puesto que la tasa de empleo permaneció incambiada.
Esto lleva a la conclusión de que son menos los que están buscando trabajo.
El gasto del Gobierno Central, por su parte, permaneció controlado, señalan los técnicos del BCU.
Si bien los gastos de funcionamiento y las inversiones experimentaron un incremento real importante, las remuneraciones crecieron mínimamente, al tiempo que las transferencias a la seguridad social continuaron reduciéndose en términos reales, en virtud de que las pasividades no lograron recuperarse en el período analizado.
El año próximo
Para 2005 no se prevé que el crecimiento se detenga, con un crecimiento a una tasa de expansión superior a 4%, según las conclusiones del informe.
La incertidumbre pasa por el precio del petróleo, una modificación en la política de tasas en Estados Unidos y una desaceleración abrupta de la economía china que podría provocar un ajuste a la baja en los precios de los commodities, afectando los precios de nuestros productos de exportación y, por ende, los ingresos de divisas al país. *
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