A fojas cero en conflicto de la DGI
El enfrentamiento entre Alfie y los empleados de la DGI, nucleados en la Asociación de Funcionarios de Impositiva (AFI), llegó ayer a su punto máximo, cuando se reveló que no existe ningún cambio en el proyecto de reestructura.
Los funcionarios se habían reunido con Alfie hace una semana, ocasión en que el ministro señaló que se podrían realizar algunas modificaciones al cuestionado proyecto.
Antes de partir hacia Estados Unidos a una reunión con organismos internacionales, Alfie les comunicó que el proyecto con las modificaciones lo tenía el director de Rentas (principal de la DGI), Eduardo Zaidensztat, pero éste dijo que no poseía ningún documento.
En el día de ayer desde el Ministerio de Economía se le comunicó a AFI que pasarán por el edificio de la calle Colonia a retirar el «extraviado» documento.
Para sorpresa de los funcionarios de la DGI era prácticamente similar al original, no habiendo realizado ningún cambio.
Un encuentro frío
El dirigente de AFI, Roberto Pons, dijo ayer a LA REPUBLICA que el diálogo con el ministro de Economía «nunca se cortó, porque nunca existió». La reunión mantenida hace una semana fue «por demás fría» se reveló.
«Esta reforma de la DGI no se puede hacer sin los funcionarios, porque la misma nos afecta» dijo Pons quien admitió que el tema será para el próximo gobierno.
Los plazos señalan que seguramente en los próximos días el Poder Ejecutivo promulgará el decreto y que la implementación del mismo llevará por lo menos un mes.
Considerando que ya nos acercamos a fin de año, la reforma entraría a regir en pleno en marzo de 2005, fecha en la cual asumirá el próximo gobierno.
Por esta razón desde AFI se plantea ahora mantener encuentros con los candidatos presidenciales Jorge Larrañaga (Partido Nacional) y Tabaré Vázquez (Encuentro Progresista) para explicarles por qué se oponen a la controvertida reforma.
Este lunes los funcionarios de la DGI realizarán una nueva asamblea y no se descarta modificar la estrategia de lucha gremial, que hasta el momento consiste en un paro general.
La DGI no atiende al público por las medidas gremiales, pero el gobierno decidió extender los certificados que permiten realizar exportaciones e importaciones, los permisos para imprimir facturas, como asimismo habilitó una cuenta en el BROU para que los contribuyentes realicen sus pagos. No obstante, la recaudación en setiembre se vio afectada en $ 200 millones. *
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