Quieren recuperar el dinero que "los vampiros" tienen en Montevideo
Jabour, uno de los líderes de la «banda de los vampiros», no sólo tenía cuentas en Montevideo sino también en Miami, a donde se cursará nota para intentar que se regrese a Brasil el dinero de las «coimas» obtenidas en el manejo de licitaciones del Ministerio de Salud de Brasil.
Según informó el periódico brasileño «Estado de Minas», «sin hacer mucho alarde, el gobierno brasileño comenzó a montar una operación para traer de vuelta al país parte de los recursos desviados por los ‘vampiros’ de la salud».
La Policía Federal ya localizó, por documentación descubierta en Brasil, cuentas bancarias en Miami y Montevideo, que eran operadas por el empresario Jaisler Jabour. Dichas cuentas tienen actualmente más de dos millones de dólares.
«En una primera etapa, el gobierno brasileño solicitará a la Justicia norteamericana y uruguaya el bloqueo de las cuentas. Después pedirá la repatriación del dinero, justificando que es producto de corrupción y lavado de divisas» sostiene el matutino.
Pero también admite que «las esperanzas mayores» de que se logre la recuperación de millones de dólares está puesta en Estados Unidos, país con el cual Brasil ya tiene experiencia en esta área, lográndose la recuperación de cifras millonarias, que en otros casos de corrupción habían terminado en el país del norte.
«En relación a Uruguay, el proceso será más difícil, ya que el país vecino es un tradicional paraíso fiscal» se sostiene.
Las acciones para lograr repatriar los fondos de la banda de los «vampiros» está a cargo del Departamento de Recuperación de Activos Financieros y Cooperación Jurídica Internacional del Ministerio de Justicia de Brasil.
Además de las cuentas bancarias, existen por lo menos tres empresas off-shore registradas en Montevideo, las cuales pertenecían a la banda, estando una de estas empresas a nombre de la modelo Ellen Jabour, hija de Jaisler Jabour, uno de los líderes del grupo mafioso.
Los vampiros
El operador de las cuentas bancarias de «los vampiros» en Montevideo y Miami, Jaisler Jabour, es considerado por la Policía Federal como el principal en el grupo que realizó fraudes con licitaciones del Ministerio de Salud.
La prensa brasileña destaca que «los vampiros» actuaron entre 1990 y 2004, desviando dineros públicos destinados a la compra de derivados de la sangre, insulina y preservativos.
La Policía Federal llegó a constatar que Jaisler Jabour tenía cuentas en el exterior tras levantarse el secreto bancario para sus operaciones en Brasil. El empresario representa en Brasil al laboratorio suizo Octapharma. Si bien en un comienzo se había involucrado a su hija Ellen (una supermodelo brasileña) en el entramado financiero, ahora se sostiene que ella no sabía de los negocios de su padre.
Menos sangre
Una de las peores consecuencias de la estafa a la cual hacemos referencia, es que en Brasil está cayendo la cantidad de donantes de sangre.
El Ministerio de Salud del vecino país informó que comenzó una campaña publicitaria a nivel nacional para sensibilizar a la población sobre la necesidad de donar sangre.
En los últimos meses se ha registrado una reducción de 15% en los stocks de sangre en 12 de los 27 estados brasileños.
Si bien en la estafa (que llega a U$S 650 millones) no se involucró nunca la comercialización de sangre y sí los sobreprecios de sus derivados, la población brasileña ha entrado en un fuerte grado de confusión, relacionando la donación de sangre con la «operación vampiro». No obstante el ministerio brasileño dijo que la campaña no estaba directamente relacionada con al «operación vampiro», ya que el exhortar a donar sangre estaba en los planes de esa cartera de Estado del vecino país.
Las consecuencias políticas
A nivel político la situación creada con la «banda de los vampiros» le ha traído más de un dolor de cabeza al presidente Ignacio «Lula» Da Silva.
La guerra contra la corrupción declarada por el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva permitió asestar varios golpes a ese mal endémico de Brasil, pero también destapó escándalos que sacudieron al gobierno, muchos de ellos relacionados con el financiamiento de campañas del Partido de los Trabajadores, actualmente en el poder.
Precisamente la «operación vampiro» fue la que logró desmantelar a la «mafia de la sangre», una red que desde los años 90 arreglaba licitaciones para la compra de medicamentos, ocasionando perjuicios estimados en unos 2 mil millones de reales (unos 645 millones de dólares).
El gobierno fue golpeado porque en la negociación estaba implicado el coordinador de Asuntos Logísticos del Ministerio de Salud, Luiz Claudio Gomes da Silva. Además algunas pistas de la investigación apuntan a canales sobre el financiamiento de la campaña de Lula en 2002, y se evoca la posibilidad de que la Policía Federal llame a comparecer al tesorero nacional del PT, Delubio Soares, para aclarar la situación. *
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