La sanción del BCU a PCU

Etica en tiempos de guerra

El jueves pasado, a través de la Comunicación No.2000/145 el Banco Central informó que había suspendido por un año las actividades de una de las cinco Calificadoras de Riesgo registradas y habilitadas para desarrollar en el Uruguay una novedosa -para el país- y delicadísima función: brindar a los ahorristas, inversores y público en general un servicio esencialmente prospectivo: anticipar la capacidad que tiene un demandante de fondos que concurre al mercado sobre su capacidad de devolver «en las condiciones y plazos pactados» la deuda que asume.

El servicio de calificación de riesgo difiere de la auditoria o los variados servicios profesionales que se ofrecen en el mercado por dos razones esenciales: una, la condición prospectiva de su dictamen; dos, la potencial incidencia que tienen el dictamen y la nota sobre el comportamiento de los ahorristas e inversores en instrumentos de deuda de oferta pública. La acción de estas entidades está normada y es controlada en el mundo con creciente atención por los reguladores públicos o privados de los mercados. Los efectos devastadores que generan las malas praxis de estas entidades son brutales. Los últimos desastres de mercado en EEUU y Europa han revuelto a los controladores del mercado sobre las empresas auditoras y calificadoras. Las nuevas exigencias son inéditas y obligan a estas organizaciones profesionales a organizar verdaderos departamentos de provisión de información on line a los reguladores sobre su trabajo. El crecimiento de la actividad y los flujos financieros en un mundo en el cual no se pueden ya levantar muros ni barreras, están determinando un cambio formidable en las prácticas de regulación y control de los mercados.

Descalabro potencial

Empero la condición humana, la ambición y las capacitaciones diferenciales que la población tiene en sus relaciones con el mercado determinan que muchos outsiders estén permanentemente en condiciones de producir esos descalabros. La calificación de riesgo recorre los intersticios de la información y advierte sobre lo que sucederá. De allí el valor agregado de una calificación de riesgo tenga tanta importancia. De allí también que los organismos reguladores concentren su atención en la praxis de esas empresas. En Uruguay, la reconquista de la credibilidad mínima de la población en el ahorro y la inversión  sin lo cual no hay valor ni acumulación ni trabajo ni bienestar- es tarea del conjunto de la comunidad pero, específicamente, está estrechamente vinculada con la capacidad y la valentía que debe tener el regulador para controlar, estimular o sancionar fuertemente a quienes actúan en ese delicado eslabón de la cadena de la confianza pública.

La discusión inevitable

Es importante valorar esa sanción que el BCU ha impuesto a una empresa que otorgara una nota de calificación espléndida al Banco Comercial cuando este ya estaba siendo asistido financieramente por el Estado. Sin embargo, la acción del BCU recrea una discusión que, lamentablemente no es de recibo para un país pobre y dolorido, enfrascado en una campaña electoral más pobre aún. A propósito del caso y más allá de los temas instrumentales lo que impacta e importa rescatar es la visión de los desvíos éticos. Qué es lo que sucede, indefectiblemente, cuando una sociedad sustituye la principalidad de los valores y desde el gobierno y el sistema de representación se insiste en jerarquizar problemas de calidad menor  »modelos» económicos, políticas activas, transferencias intracorporativas soslayando la discusión principal: la del comportamiento ético, preciso y concreto. Esa discusión debería ser formalmente planteada por las fuerzas progresistas al tope de su discurso y su programa. Es la discusión sobre la ética. El Encuentro Progresista o Nueva Mayoría tienen un crédito y una obligación que el resto de los partidos no poseen al respecto. Léase bien: crédito y obligación.

Y los problemas de la ética en el nuevo mundo ya no pueden ser tratados y manejados en cómodas conversaciones de boliche. Ni desde una denuncia siempre ex post del desvío ético. Y menos en un discurso público en el cual la ética del que promete cambios a lo actual, insiste en una autoidentificación natural con una ética congénita. No es lo mismo ser éticamente inmaculado cuando se está en el llano o en el poder; no es lo mismo ser ético cuando uno es pobre y carente de oportunidades que ser ético cuando uno debe descartar todos los días la recompensa material e incluso moral del los desvíos de una ética aparentemente indiscutida. La ética institucional se resume en un código más o menos perfectible; en cambio, la ética individual que es la que importa en definitiva resulta de una suma compleja de diferentes valores con los cuales los hombres decidimos vivir razonablemente junto al prójimo. Esta discusión sobre valores es la que nos debemos.

Celebración y temor

Volviendo al caso, es necesario atender y celebrar los esfuerzos que hace un Banco Central que pide explícitamente ayuda a la comunidad frente a un estado de cosas y riesgos que sobrepasan su capacidad de defender la moneda y el ingreso de los uruguayos conjuntamente al resto de las funciones que le ha impuesto el legislador: regulador de cuanto, agente financiero del estado, liquidador en emergencia críticas, investigador, interlocutor técnico-político con el mundo, etcétera, etcétera. Lo cual no impide, sino todo lo contrario, afrontar con temor los escenarios presentes en los cuales, la realización de las pérdidas sufridas durante tanto tiempo comienzan a ser ejecutadas por instituciones carentes de apoyo político y social. Instituciones que, además, son integradas por ciudadanos públicos cuyas obligaciones éticas van bastante más allá que el estricto cumplimiento de una norma, obligaciones que son, naturalmente, aún más exigentes que las que demanda la profesionalidad de la tarea que desempeñan.

 

* En el BCU se hallan registradas las calificadoras internacionales y su expresión nacional Moody´s, Standard&Poor y Fitch más Primera Calificadora Uruguaya (PCU), y CARE Calificadora de Riesgo. *

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