Por falta de apoyo en el tema supergás Jorge Sanguinetti se alejaría de Ancap
La noticia sorprendió en la mañana de ayer, ya que la resolución de oponerse al proyecto que impulsaba Sanguinetti se tomó 48 horas antes del plazo que Ancap había otorgado a Riogas y Acodike para que aceptaran su propuesta.
La misma consistía en que la empresa petrolera fuera socia de ambas, con una fórmula mediante la cual Ancap tenía más del 50% en lo referente a envasado y menos de ese porcentaje en la distribución.
Esta fórmula era rechazada por Acodike y Riogas pero fue planteada por Ancap como «la única salida». La otra era que desde mañana viernes, se diera la orden de desalojo de las plantas y Ducsa (la colateral de Ancap que distribuye combustibles) se hiciera cargo de toda la operativa.
Técnicamente eso hubiera significado un caos, se admitió por varias fuentes, pero también se reconoce que personal de Ducsa se estaba preparando desde hace varios meses para tal eventualidad.
Las plantas que operan Riogas y Acodike son propiedad de Ancap y el contrato operativo finaliza a fines de mayo.
Ambas empresas parece que están de acuerdo con que las plantas se liciten y en caso de que les den el desalojo, solicitan un año para poder lograr acceder a otro terreno cerca de la planta de La Tablada (de donde sale el supergás) para ahí ubicar sus nuevas instalaciones.
La propuesta
El presidente de Ancap, Jorge Sanguinetti era quien lideraba en el Directorio de la empresa pública, la asociación (forzosa) con los privados. Un grupo de gerentes llevaron adelante el proyecto de asociación el que le fue comunicado el 2 de abril a las empresas privadas.
En esa ocasión la situación se presentó como muy simple: o aceptan la asociación o son desalojados en un mes.
Esto creó una situación de tensión y se llevaron adelante diferentes contactos políticos. Pero algunos sectores con representación parlamentaria decidieron esperar a ver cómo se resolvía el problema. Si prosperaba la iniciativa ya se hablaba de una interpelación al ministro de Industria, José Villar, la que podría surgir desde sectores tan disímiles como el Frente Amplio o desde el Herrerismo.
Ambos sectores estaban siguiendo de cerca el camino tomado por Sanguinetti.
¿El fin de la negociación?
Para las empresas involucradas (Acodike y Riogas) la negociación por la impuesta asociación estaría terminada. Un vocero de una de las compañías dijo ayer a LA REPUBLICA que si «de Ancap no llaman para seguir negociando, ¿les decimos que sí, cuando el ministro Villar dice que esto es ilegal?».
También en la pasada jornada se conocieron más detalles sobre las opciones que tenía Ancap si se hacía de las plantas y no lograba operar las líneas de envasado.
Según se ha señalado, algunos gerentes de Ancap mantuvieron contactos con las plantas de envasado de Argentina y Brasil, para precisamente envasar el producto en el exterior e importarlo en garrafas con el logo Ancap.
Otras fuentes indicaron que se mantuvo por parte de Ancap contacto con ex trabajadores de la línea de envasado de las plantas de Riogas y Acodike, consultándolos si estaban dispuestos a operar las máquinas, en caso de que la empresa pública se hiciera cargo de las mismas. Todo esto enrareció aún más la situación.
Villar: «No veo el acuerdo»
Tras mantener su acuerdo semanal con el presidente en ejercicio (Luis Hierro López) el ministro de Industria, José Villar alertó a Ancap que si prosigue con su iniciativa de asociarse con las empresas envasadoras y distribuidoras el Poder Ejecutivo «tendrá que observar» tal decisión.
Villar dijo ayer que el Poder Ejecutivo se opone a que Ancap se asocie con Acodike y Riogas para el envasado de supergás, adelantando que se llevan adelante contactos para que el ente deje de lado la decisión.
El gobierno argumenta que la medida tomada por Ancap es ilegal ya que va en contra de la Ley de Competencia y de lo establecido por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua.
«No nos parece bien la forma como se estaba negociando», afirmó ayer Villar. «En todo caso si se resolviera como política que Ancap tuviera que intervenir en el mercado por la vía del envasado y la distribución, no es la mejor manera encerrarse con dos empresas a negociar ese posible acuerdo», agregó.
El ministro opinó que se debe «abrir el mercado» según lo planteado por la Ursea. Indicó que mantuvo contactos con el Directorio de Ancap, y si bien aún no se llegó a un acuerdo, «en los próximos días podría considerarse la decisión tomada» por la petrolera.
Villar recordó que el Poder Ejecutivo puede «observar» la decisión, pero «como trabajamos muy en contacto con Ancap les manifestamos nuestro pensamiento para evitar la situación incómoda de observar la decisión. Por lo que no veo que se cristalice una asociación por parte de Ancap y esas empresas». *
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