Culmina ronda de diálogo por deuda Argentina
Argentina cerrará esta semana la primera ronda de diálogo con sus acreedores, al recibir en Buenos Aires a representantes de bonistas italianos, alemanes, estadounidenses y japoneses, entre ellos el influyente Comité Global que dice concentrar 37.000 de los 81.000 millones de dólares en ‘default’.
Las reuniones comenzarán el jueves con la delegación de la Comunidad de Intereses de Argentina (IGA) encabezada por Stefan Engelsberger, ya que el representante del Sindicato Italiano de Acreedores (SIA), Domenico Bacci, avisó al secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, que no podía acudir por razones personales a la cita pautada para este lunes.
El representante alemán anticipó que en la reunión insistirán en la flexibilización de la oferta gubernamental y en la realización de una conferencia internacional -en la que se sumarían las instituciones financieras internacionales- para negociar la deuda en un país neutral.
Engelsberger dijo que, además, ratificarán la propuesta de un «bono social» ligado al bono atado al crecimiento económico que fue planteado por Argentina en setiembre pasado, en declaraciones formuladas desde Berlín el sábado al diario La Nación.
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, explicó en setiembre las líneas gruesas del plan de reestructuración de la deuda de 81.000 millones de dólares en mora desde diciembre de 2001, que contempla una quita del 75% y un menú de bonos para canjear, entre ellos uno ligado a la variación del Producto Interno Bruto (PBI), en el marco de la Asamblea del FMI en Dubai.
El encuentro más trascendente de la semana tendrá lugar el viernes, cuando Nielsen y Lavagna reciban a los representantes del Comité Global de Tenedores de Bonos de Argentina (GCAB, según siglas en inglés), que lidera el italiano Nicola Stock.
La entidad fue constituida a mediados de enero pasado y representa a acreedores institucionales y privados de Italia, Alemania, Suiza, Austria, Japón, Francia y Estados Unidos.
En la difícil negociación que tiene por delante Kirchner -actualmente internado por un problema gástrico del que no sería ajeno el estrés- la GCAB cuenta con el mayor poder de «lobby» y la mejor relación con el Grupo de los Siete (G-7) países más industrializados del mundo que, a su vez, son los que deciden en el directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI).
En marzo pasado, cuando Argentina negociaba con el Fondo la aprobación de la segunda revisión del acuerdo a tres años por 21.000 millones de dólares firmado en setiembre, la entidad intentó que el presidente Néstor Kirchner reconociera al Comité Global como el interlocutor entre los acreedores.
El gobierno insistió en que su deseo es escuchar a todos y que por ello había cursado invitaciones a 25 grupos, pero hasta ahora sólo tres aceptaron la convocatoria.
El viernes, Lavagna reiteró que el gobierno tratará «por igual» a los tenedores de bonos y aseguró que «todas las reuniones serán idénticas y nadie será tratado en forma diferencial», en una rueda de prensa en la ciudad balnearia de Cariló (360 km al sur).
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