La izquierda comienza a responder inteligentemente
Era inevitable. La izquierda no puede evadir respuestas casi automáticas a un amplio interrogatorio acerca de cuál será su política económica en el caso de concretarse en marzo del próximo año su asunción al gobierno. Los principales referentes del EP-FA en la materia han venido accediendo a ese interrogatorio sin que su fuerza política haya reparado aún en que esta respuesta necesariamente discontinua expone al Encuentro al riesgo de no poder equilibrar adecuadamente los tiempos y formas del discurso opositor con la profundización en políticas y acciones de gobierno. En esa línea de riesgo que hay que apreciar se ubicaron las respuestas de Carlos Viera, Danilo Astori y Walter Cancela a sendos cuestionarios o en columnas de medios especializados durante la primera semana del mes en curso. En esa línea también es conveniente tener en cuenta alguno de los últimos anuncios del Dr. Tabaré Vázquez.
Avances cautos
Siendo ya inevitables, es cierto que los hombres que el EP-FA delegará en los equipos económicos de su eventual gobierno ostentan una preocupación muy apreciable de ir prendiendo el programa y los principios más caros de la izquierda a lo que podría ser las acciones más concretas del eventual gobierno. En esa línea también ha comenzado a avanzar el virtual candidato de la izquierda a la presidencia con la consiguiente expectativa de todos. Empero, el Dr. Vázquez ha variado levemente el foco de su discurso económico para incursionar en una promesa de auditoria de gestión pública agregadas a la estructura disponible actualmente en el ordenamiento institucional del país. A no ser esta referencia del líder a probables cambios de orden más estructural, las respuestas no agregan la gran novedad requerida y en tanto, no han sido utilizados para que el periodismo avance en una dinámica de mayor exigencia a sus entrevistados, en una materia en la que, además, no es fácil repreguntar aún desde los medios especializados. Pese a lo cual, tanto lo del Dr. Vázquez como también algunas referencias interesantes formuladas por el Ec. Viera en su amplia respuesta al cuestionario de «Economía y Mercado» el jueves 1º, expresan el esfuerzo de los principales referentes de la izquierda por afrontar el interrogatorio con respuestas medianamente satisfactorias que, sin confrontar con el discurso tradicional de la fuerza, sean capaces de ir agregando elementos para la consolidación de la nueva política. Es preciso tener en cuenta y bien presente que al mantenimiento de una línea de confrontación y denuncia será, hasta junio y probablemente hasta octubre, la tónica del discurso político y económico del Encuentro Progresista Frente Amplio.
Garantías
En esa línea de respuestas fragmentarias al interrogatorio y que a la vez presenten la propiedad de no contradecir el discurso tradicional es importante destacar la referencia realizada por el Dr. Vázquez a la creación de una estructura de auditoria agregada al esquema constitucional actual la propuesta parecería inferirlo así. La mención realizada en el interior del país es, quizás, un esbozo de avance hacia un tratamiento de «lo económico» en escenarios que a la vez de ser más cómodos para la fuerza de izquierda son, paradójicamente, los que el mercado le está exigiendo prioritariamente a un eventual gobierno de izquierda: la precisión de formas alternativas de hacer política y manejar la economía a la que vienen practicando los últimos gobiernos. Se podrá decir que esas auditorias agregadas desplazaran el objetivo de mejorar la gestión y ejecución de recomendaciones de la Auditoria Interna de la Nación, el Tribunal de Cuentas, el de lo Contenciosos, etcétera, pero estoy seguro que el mercado ve con buenos ojos la búsqueda de formas creativas de evaluación de la gestión pública.
De alguna manera el matiz introducido por Vázquez en su discurso sobre la economía tiene la virtud de jerarquizar el tema de las garantías en un momento en el cuál, por diversas razones, la dinámica de la confrontación electoral impulsa a las diferentes fuerzas a privilegiar la mención de concesiones y estímulos a la producción distribución, políticas activas, compensaciones, política tributaria, etcétera. En un sentido complementario, el mantenimiento de una mención constante al mejoramiento de las garantías y la presumible baja del sobreprecio de la mala gestión estatal contribuye a seducir al mercado con la posibilidad de un estadio más apto que el actual para el manejo de «un buen hombre de negocios». Es, por último, un mensaje que no va a pasar desapercibido al interior de la propia fuerza política en víspera eventual de tener que comenzar a lidiar con ese «potencial de corrupción» mucho más potente y riesgoso que el que ha afrontado la izquierda en el ámbito de la administración municipal.
Más de lo mismo
En esa línea de equilibrios delicados, la reafirmación con fundamentos agregados de la prioridad del mantenimiento de los contratos, el mantenimiento de la actual programación de la deuda pública con una renegociación con los organismos multilaterales tan obvia como necesaria en este contexto es una contribución importante no sólo al posicionamiento del EP-FA sino a la mejora del riesgo actual de mercado.
Exactamente lo mismo que aporta el Ec. Cancela cuando, ingresando en el mismo terreno de las garantías y la competencia que frecuentara el Dr. Vázquez en su alusión a las auditorias, le recuerda a los navegantes que el EP-FA no eliminará el secreto bancario pero no dejará que este sea utilizado para afectar la competitividad y la transparencia del mercado.
Vaya que no es poco. *
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