Consumo de carne se redujo a 32 kg por persona, en Argentina llegó a 61 kg
Uruguay tuvo un año récord de exportaciones de carne durante 2003, donde además los precios fueron sensiblemente superiores a los de 2002. Ello redundó en una importante entrada de divisas.
Pero, tal como advirtió el consultor Alfredo López, este aumento de las exportaciones se realizó en base a una disminución en el consumo de carne de la población del orden de los 90 millones de toneladas. López señalaba, con cifras, que en realidad, la faena no había aumentado, en 2003 y 2002 se faenó prácticamente lo mismo.
La diferencia estuvo en la drástica diminución del consumo interno (montevideano) que pasó de 74,1 millones de kg en 1999, cuando éramos país libre de aftosa sin vacunación, a 48,5 millones de kg en 2003. Por ello el país pasó de un consumo de 50 kg persona/año en 2000 32,3 kg en 2003. Un segundo aspecto ha sido el impacto de esta realidad en las carnicerías, según datos proporcionados por la Asociación Nacional de Carniceros, en un año y medio han cerrado más de 150 empresas y solamente en enero de 2004 han sido 10.
El desolador panorama uruguayo contrasta con la situación argentina, que, a pesar de venir de una crisis mucho más aguda que la de Uruguay ha logrado un crecimiento del PBI del 8% y en el tema carnes, no solamente aumentó considerablemente el volumen de sus exportaciones con un crecimiento del 32% sino que logró aumentar en 7% la faena. Todo ello redundó en un aumento en 3% del consumo interno que actualmente está en 61,2 kg por persona/año.
El aumento del consumo no puede sorprender ya que Argentina ha seguido un camino muy diferente al de Uruguay. Sin dejar de lado las exportaciones, que han aumentado considerablemente y en algunos rubros han tenido cifras récord, también pensó en su mercado interno e impulsó su reactivación.
Ello se ha ido logrando a través de dos vertientes, una búsqueda real de acceso al crédito (aunque aún tiene niveles de insuficiencia) y un modesto aumento en las retribuciones. A través de estos mecanismos el país se va recomponiendo, lejos aún de sus mejores momentos, de una manera más armónica.
Brasil, por su parte, también mostró buenos resultados en 2003.
Al igual que Argentina éstos llegaron de la mano de un aumento de la producción. Fue el mayor exportador del planeta con la venta de 800.519 millones de toneladas por un monto de 1.509 millones de dólares.
Las cifras dadas a conocer en enero de 2004 muestran un crecimiento de 42% en sus exportaciones respecto a enero de 2003.
Para esta año se espera un aumento de al menos 15% en sus exportaciones de carne bovina debido a una activa política de búsqueda de nuevos mercados para sus carnes, sobre todo en Asia.
Mientras Brasil y Argentina estima un crecimiento de sus exportaciones, Uruguay tiene problemas con Canadá y EEUU que, según señalaron jerarcas de la industria frigorífica, han disminuido sus compras.
Tal vez sea hora de llevar adelante una política más abierta al resto del mundo para colocar nuestras carnes de manera de no depender tanto de mercados cuotificados (Canadá y EEUU) y exigentes (México). *
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