Abren el mercado cárnico pero con exigencias que nadie le ha puesto a nuestro país

Sorprenden condiciones de México a Uruguay para la compra de carne

El gobierno de México pidió la habilitación de un sólo frigorífico y la presencia permanente de un veterinario mexicano en el mismo y si se habilitan otras plantas también tendrá que haber un veterinario mexicano todo con cargo de la industria uruguaya. La decisión mexicana causó sorpresa en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca e incluso desagrado, ya que hay 23 plantas frigoríficas que están exportando a los Estados Unidos y Canadá que con México forman el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (o Nafta).

La habilitación mexicana, que fue especialmente a gestionar el presidente Jorge Batlle, está siendo negociada por el gobierno uruguayo ya que no está de acuerdo con ella. Parecería que aceptarla sería una afrenta en particular a los veterinarios uruguayos pero también a todo el sistema cárnico nacional que vende carne a casi todo el mundo sin ninguna de estas condiciones especiales y humillantes.

Las negociaciones del presidente Batlle no parecen haber resultado muy exitosas a pesar del optimismo con que bajó del avión ya que las condicionantes hacen prácticamente imposible la concreción de negocios con México y han reducido prácticamente a la nada las grandes expectativas de ganaderos y la industria frigorífica con respecto a la apertura del mercado. Sorprende la decisión en la medida que EEUU y Canadá no han impuesto tales condiciones y conforman con México el tratado de libre comercio del Nafta.

Por otro lado, estos condicionamientos no parecen provenir de un país donde sus representantes diplomáticos se esfuerzan en hablar de las buenas relaciones entre ambos pueblos y el que acaba de firmar un tratado bilateral de comercio con nuestro país. En realidad, las condiciones parecen impuestas por un país enemigo y no por un amigo.

En opinión de Jorge Barrios, presidente de la Asociación de Industrias Frigoríficas a El Espectador, «la actitud mexicana demuestra que el gobierno de Fox no tiene confianza en los servicios veterinarios de Uruguay». Criticó además que sea la planta uruguaya habilitada la que tenga que hacerse cargo  eventualmente  de las remuneraciones del inspector mexicano.

Pero Barrios fue más lejos aún: dijo que con las restricciones impuestas, México está demostrando que no quiere comercializar carne con Uruguay. «Más bien lo que se puede entender es que México adquirió un compromiso de habilitar a Uruguay, pero en los hechos son importantes las restricciones. Uno piensa que realmente México no quiere comerciar en carne con Uruguay. No tiene otra lectura». El gobierno de nuestro país ha elevado una nota al de México donde cuestiona las características de la decisión.

México suspendió la compras de carnes en 2001 cuando estalló en nuestro país la epidemia de fiebre aftosa; en el año 2000 a las exportaciones de nuestro país con ese destino había llegado a 16.027 toneladas.

En enero, en la cumbre de Monterrey, el presidente Vicente Fox le aseguró a Jorge Batlle la reapertura del mercado mexicano para el primer trimestre de 2004. Si esta es la reapertura, más vale apuntar hacia otros mercados. *

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