Productores protestaron y no descartan más medidas
En las primeras horas de la tarde una verdadera caravana de tractores, cosechadoras, sembradoras y diversos tipos de maquinarías agrícolas recorrieron las principales caminos y rutas de Colonia y luego se concentraron en varios puntos estratégicos.
Hoy se realizará una asamblea en el Club Tomás Bell (radial Tarariras) donde pasarán revista a los problemas que afrontan e «intensificar las medidas, si no son escuchadas». En el encuentro estarán los principales dirigentes de la Mesa Coordinadora de Gremiales Agropecuarías.
Un número cercano a los 300 vehículos, según estimaron los organizadores, se distribuyeron en los empalmes de las rutas 1 y 22 (radial Tarariras) ruta 21 (radial Conchillas), ruta 21 (paraje San Pedro) y ruta 12 (Palo Solo) comenzando así una serie de de jornadas informativas donde los dirigentes rurales explicarán a la población la situación del campo. Fuentes cercanas al movimiento de productores dijeron que este medida «se podría generalizar en otros departamentos».
Productores en la ruta
El productor de Tarariras, Oscar Daghero, dijo a LA REPUBLICA que la movilización «superó las expectativas» del paro agropecuario realizado el año pasado y sostuvo que muchos productores están acompañando la medida. En ese sentido, indicó que se formarán varios piquetes en las principales rutas de Colonia con el propósito de comunicarle a la población las dificultades del agro.
Daghero dijo que «el panorama es un desastre», ya que «mientras la rentabilidad es casi inexistente, hemos tenido que soportar cuatro reajustes en el precio del combustible, y así no hay quién aguante».
No obstante, dijo que uno de los principales pedidos que se harán al gobierno nacional «es la suspensión por tiempo indeterminado de las ejecuciones». Según el productor rural, en el Juzgado Civil de Carmelo hay 180 cedulones con ordenes de ejecuciones de las cuales el 80% corresponden a productores rurales, mientras en Colonia hay 400 aunque no sabemos el porcentaje que corresponde a bienes de productores».
«Los jerarcas dijeron en su momento no habría problema, que se atendería la situación de los que están peor, pero en los hechos ha sucedido todo lo contrarío y la banca oficial y privada no ha tenido ningún reparo en ejecutar a diestra y siniestra», subrayó el dirigente agropecuario.
A su juicio, las medidas de lucha que comenzaron a aplicarse en este departamento –con concentración de máquinaría y campamento de las rutas– «cuentan con el apoyo cada vez mayor, porque la gente de campo bien sabe que si no sale a pelear por lo suyo, a defender lo poquito que le queda y pensando en sus hijos, no puede esperar nada de los que nos gobiernan, que parecen empeñados en ensañarse con la agropecuaria». Daghero dijo que «si el agro no funciona, no funciona el país», y señaló que los productores han recibido la solidaridad y apoyo de la mesa intersindical de Colonia.
Entre los reclamos de los productores nucleados en la mesa coordinadora se encuentran la suspensión de las ejecuciones. Una «solución real y sensata» del problema del endeudamiento teniendo en cuenta las propuestas realizadas en 1999. Además reclaman una solución al problema de la competitividad y la rentabilidad, fondos frescos suficientes para mantener el esfuerzo productivo. También solicitan el reconocimiento del gobierno a la mesa coordinadora como «interlocutor válido y representativo para el diálogo con el gobierno».
Garat: «Cambio radical»
Por su parte el senador herrerista Carlos Garat reclamó desde Colonia que haya «un cambio radical» en el relacionamiento del estado con la producción rural.
A criterio del legislador, oriundo de este departamento, «para el agro no debe haber impuestos, y por el contrario, hay que intensificarle los beneficios para que los productores puedan superar este difícil momento que atraviesan». «Hay que dar créditos sin cobrar intereses», propuso el legislador, en el entendido de que así se brindaría «una inyección de ánimo y de fuerza a quienes padecen problemas graves».
Garat afirmó que «la actual política crediticia del Uruguay es muy mala», no obstante lo cual se mostró confiado en «la buena intención del gobierno nacional, porque sabemos que quiere cambiar la situación. Por cierto que con los deseos no alcanza y el paso siguiente tendrá que ser la concreción de medidas». En ese sentido indicó que desde su tarea parlamentaria va a reactualizar un proyecto de ley presentado en 1985 para refinanciar el endeudamiento del sector agropecuario. «En aquel momento no tuve suerte y la iniciativa quedó por el camino, pero ahora creo que están dadas mejores condiciones para que pueda ser aprobada», indicó el senador nacionalista.
Su propuesta, según explicó «tiene un objetivo muy claro: si la gente del campo no produce y no puede vivir decentemente en su lugar, se viene a los cinturones de miseria de las ciudades y eso es lo que hay que evitar».
Aunque se reconoció como integrante de la coalición de gobierno, Garat advirtió que estará alineado «fuertemente» con todos aquellos que reclamen el apoyo del Estado para el agro.
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