Se buscan sistemas que impidan la entrada a la región de arroz subsidiado

Arroceros abogan por una efectiva protección regional

Tanto para la Asociación de Cultivadores de Arroz, presididos por Hugo Manini como para la Gremial de Molinos Arroceros, presidida por el Ing. Ricardo Ferrés, ha sido un logro importante la reciente negociación en la región donde «se logró evitar una decisión unilateral de Brasil». En su momento el país norteño fundamentó su necesidad de rebajar el arancel para productos de fuera de la región debido a que debía paliar un déficit cercano a los 2 mil millones de toneladas. De no concretarse la rebaja arancelaria el arroz llegaría a un precio muy alto para el consumidor con su consiguiente impacto en la inflación.

Aluden las gremiales uruguayas a que el 8 de agosto la Comisión de Comercio de Mercosur, CCM, a instancias de Brasil, resolvió la rebaja arancelaria para el arroz. Subrayan que existió un «excelente diálogo» entre los integrantes del sector oficial y privado de los distintos países. Una vez salvada la unión del Mercosur, nuestros productores insisten en que el actual Arancel Externo Común, «no es suficientemente alto como para protegernos contra las prácticas desleales de comercio, subsidios, implementadas por los exportadores de arroz de EEUU y de Asia».

Seguidamente plantean la necesidad de abocarse rápidamente a establecer un criterio para fijar el arancel a partir del 1 de enero de 2004 «conjuntamente con otras medidas complementarias que constituyan un sistema más eficiente para ejercer nuestra competitividad».

Es que Uruguay no quedó conforme, aceptó de mala gana, la rebaja del arancel pedida por Brasil y, si lo hizo fue luego de recibir las seguridades por parte del gobierno de dicho país que antes de comenzar a importar arroz de fuera de la región, compraría la producción uruguaya y la argentina.

El problema es doble y viene de larga data. Por un lado, los productores de arroz de la región habían decidido solicitar y negociar en el Mercosur que el AEC fuera subido al tope máximo permitido, 35%, como una forma eficaz de poner vallas fuertes al arroz subsidiado proveniente fundamentalmente de Estado Unidos.

Por otro lado existe un problema real a solucionar que es el déficit de producción que lleva a que Brasil no sólo no pueda autoabastecerse con su propia producción sino que tampoco lo logra con la producción de nuestro país y de la Argentina. Esta situación de no subsanarse será una constante espada de Damocles que deberá solucionarse en base a negociaciones entre las partes. *X

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