Disconformidad por el tratamiento oficial respecto al Grupo Moon

Propuesta del gobierno no conforma a los ahorristas

La nutrida concurrencia que una vez más se reunió para dirimir la actitud a seguir con respecto a la propuesta presentada por el gobierno se inclinaba mayoritariamente por rechazarla por entenderla insuficiente.

Si bien la resolución que emane de la asamblea no tiene carácter vinculante  por lo que, en definitiva, cada ahorrista puede individualmente resolver lo que mejor le parezca  hasta el momento las resoluciones adoptadas en asamblea han sido respetadas mayoritariamente. La Comisión que ha venido representando a los ahorristas ante las autoridades efectuó una presentación del convenio que el BCU hizo llegarles a fin que fuera firmado. Asimismo, se destacaron las mejoras (no muchas) que la Comisión había podido obtener con respecto al convenio anterior. En ese sentido, hubo por parte de los integrantes de la Comisión quienes se inclinaban por aceptarlo, en el entendido de que «éste es el ultimo acuerdo, es esto o nada»; también hubo quienes prefirieron no pronunciarse públicamente, y quienes lo rechazaron enfaáticamente por no cumplir con nada de lo que habían pedido los ahorristas.

Luego comenzaron a manifestarse los asambleístas con una marcada tendencia a rechazar el convenio.

Hubo quien fundamentó que este convenio se podía comparar a una ley de punto final, en la que se terminaba protegiendo y amparando de posteriores instancias judiciales a quienes eran los responsables de haber llevado al Banco de Crédito a su actual situación.

También se criticó y destacó que el Estado «continúa sin asumir la responsabilidad que le cabe en todo esto» .

Los oradores ponían el énfasis en uno u otro en sus críticas, pero en lo que sí existía consenso y unanimidad en todas las exposicióones era en torno a la situación del Grupo Moon.

Los ahorristas coincidían en que el Grupo debe pagar su deuda, y que se le deben exigir garantías. Pero también era unánime la idea de que la deuda del Grupo no es con los ahorristas, sino con el Banco, ya que éste era quien le prestó el dinero.

Y, como el dinero era propiedad del Estado, es éste, en definitiva, quien debe tomar los recaudos necesarios para asegurarse de que esa deuda sea pagada en tiempo y forma.

Para los ahorristas continúa la indefinición, ya que el Estado no asume su responsabilidad, no da garantías totales de recuperación del dinero y tampoco se pronuncia sobre las fechas de los bonos con que se les va a abonar. Casi sobre la medianoche, era bastante claro que no había ambiente favorable para aprobar el convenio presentado; es más, se presentó una moción que proponía remover de sus cargos a los integrantes de la Comisión que no estén por el rechazo de la propuesta, reconstruir una nueva Comisión y formular las bases para una nueva negociación con el gobierno. *

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