El clima es un factor importante en la supervivencia y extensión del parásito

Creciente proliferación de garrapata en Lavalleja

LA REPUBLICA consultó a distintas fuentes, coincidiendo todas en que «las garrapatas provocan anemia en los animales y pueden ser trasmisores de enfermedades además de que provoca pérdida de peso y disminuye la producción de leche», indicaron.

Los entrevistados recomendaron y exhortaron a los productores a solicitar asesoría técnica para erradicar definitivamente el «problema».

«Es uno de los principales agentes causales de las pérdidas económicas en el sector ganadero, reduciendo la fertilidad y la producción de carne y leche, además de ser una causa importante de mortalidad por la transmisión de parásitos en la sangre de los bovinos», señalaron.

Las fuentes aseguraron a LA REPUBLICA que «el problema de la garrapata a veces se complica si los productores se confían o ignoran las recomendaciones de los especialistas».

El veterinario minuano Adolfo Villalba comenzó explicando «la garrapata es un tema preocupante a pesar de que los productores son conscientes y están haciendo las cosas bien» . Agregó, «a veces los ganados no valen lo que deberían valer, los costos son muy altos, sobre todo la parte de insumos, o remedios, productos de baño y pouron para el combate de la garrapata. Estamos viendo que los productores están gastando, pero a veces gastan mal», aseguró.

Paralelamente, el profesional sostuvo que otro factor que ha estado influyendo enormemente en el desarrollo de este parásito ha sido el climático.

«Se están dando las condiciones como para que la garrapata prolifere, que aparezca en potreros que antes no había o que realmente parasitaba poco a los ganados, dado que las condiciones de temperatura y humedad están favoreciendo el tema garrapata».

Respecto a los rechazos de ganados parasitados en las ferias, el doctor Adolfo Villalba opinó que «el productor tiene que tener un poco más de cuidado. En una feria reciente (hace algunas semanas), sacamos seis lotes de ganados parasitados por garrapata. También sacamos tres lotes de majadas con piojo. Pienso que el productor tiene que tener un poco más de conciencia y tratar de hacer las cosas mejor».

Al explicar la situación, el integrante del cuerpo de inspectores de los Servicios Veterinarios de Lavalleja, manifestó que a veces puede ser que falte un poco de asesoramiento. A los locales feria, «a veces pueden venir ganados con garrapata muerta, pero los Servicios no pueden dejarlos vender por el hecho de que cuando se comercializa un ganado en una feria, ese ganado por ejemplo va para una zona limpia como Soriano, Colonia, San José, Florida y nosotros tenemos que extender un certificado, un despacho de tropa y a esos departamentos los ganados tienen que ir totalmente limpios, no con garrapatas muertas, ni cáscaras, ni rastros de garrapata. Por lo tanto, no podemos jugar con esa función ni con el funcionario que está dando el despacho de tropa», explicó.

El mal manejo

Algunos productores se han excusado en que los productos veterinarios no tienen el mismo potencial que antes.

Frente a esta opinión, el doctor Villalba indicó a la prensa local que sobre los productos que están aprobados «se están haciendo inspecciones periódicas. El laboratorio oficial realiza la inspección de la formulación de cada producto si coincide con lo que dice la etiqueta. Mensualmente nos están llegando los análisis que se hacen y realmente los productos siguen manteniendo la formulación inicial».

La situación de Lavalleja ha mejorado mucho. «Lo que pasa es que en los campos donde hay, sigue habiendo más, por el tema de la parte climática.

Este año ha sido muy favorable para el desarrollo de la garrapata. Ahora en cuanto a focos hay menos que cuando se inició la campaña», aseguró.

«Nosotros tenemos un registro de los productores que tienen el problema. Cuando se detecta en un establecimiento, la ley indica interdicción. No es aislamiento, no se aisla al productor. Puede seguir comercializando, el productor se compromete a hacer una campaña contra la garrapata en su establecimiento y tiene que solicitar la revisación previa de los ganados por la parte ministerial». O sea, que la interdicción quiere decir que «el individuo está obligado a cumplir con la campaña y a solicitar la salida de sus ganados. A nadie se le cortan las manos, pueden comercializar los ganados que están limpios». *

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