V. Angenscheidt criticó descoordinación del servicio exterior con el mundo empresarial

Un proyecto de inversión demoró en aprobarse 574 días

Los conceptos de Angenscheidt fueron realizados en la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado.

«Uruguay XXI» es un Instituto de Promoción, Inversiones y Exportación de Bienes y Servicios.

«En lo que tiene que ver con el Estado, tenemos un problema de descoordinación total porque no existe una mesa donde podamos planificar o establecer una estrategia. Creo que eso parte de la base de que el país en sí no tiene una política de comercio exterior ni de promoción de inversiones. En muchos lados se habla de todo el esfuerzo que hacemos –que considero importante– pero en definitiva el resultado no produce ningún beneficio concreto», evaluó Angenscheidt.

«Hay un problema enorme, cuando vienen los inversores al Uruguay porque se desperdigan en toda la Administración y no hay manera de tener un control exacto de qué fue lo que paso cuando vino uno o por qué se fue, es decir, cuáles fueron los motivos de haberse rechazado el proyecto».

Mientras en los Estados Unidos, un inversor demora dos días para hacer su negocio y en el Brasil una semana, un proyecto de turismo en nuestro país demora 574 días hábiles, informó Angenscheidt.

Asimismo, «partimos de un error de concepto, porque cuando alguien desea invertir, una oficina burocrática no puede opinar si el proyecto es rentable o no. El que tiene esa información es el que va a realizar la inversión. Digo esto porque muchos de los proyectos se trancan en la comisión de aplicación porque alguno de sus integrantes opina que no es rentable».

También expuso como ejemplo que «en marzo de 2001 me vino a ver la gente de Cerro Free Port, que es el puerto que se va a construir donde estaba el Frigorífico Nacional, y desde esa fecha están esperando que la Dirección Nacional de Medio Ambiente exprese cuáles son las condiciones ambientales para construir un puerto. Esto no puede ser».

Misiones comerciales

Angescheindt advirtió que «el momento en que el Uruguay tiene más productos para ofrecer al mercado, es a partir del mes de diciembre. Allí están las mejores carnes, verduras, frutas, etc. Sin embargo, no hay ninguna misión comercial que salga en diciembre, enero, febrero, marzo o abril». «En realidad, salimos en junio, julio y agosto que son los meses de frío en nuestro país, porque así se puede tomar calor en otro lado».

«Hemos hecho presentaciones del país ante ochenta o cien personas y nunca pudimos tener la lista con anticipación. Cuando termina el desayuno de trabajo, el almuerzo o la cena, más del 80% de quienes concurrieron son funcionarios del Gobierno, cónsules o embajadores, indudablemente, ninguno de ellos va a comprar nada. Al final queda un pequeño porcentaje de gente que se aburriò, porque tiene que escuchar una serie de preguntas tontas».

Angescheindt comentó que «para quedar bien con el embajador o la oficina que organizó el evento, algunos comienzan a preguntar cosas sobre el país, y eso hace que uno deba explayarse en temas que no interesan a quien pretende invertir. Quiere decir que el mayor problema es que no existe una coordinación entre todas las agencias». «Siempre digo que en este país hay mucha gente que cuando se levanta, lo único que puede verse son los pies, otra se mira al espejo, y otra mira hacia el futuro», evaluó. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje