Uruguay es uno de los países del mundo con peor calificación crediticia
Se indica que el shock externo a causa de la crisis argentina se podría haber manejado mejor si se hubieran efectuado reformas en el sector público y ajustes en el presupuesto del gobierno a comienzos de la gestión de Jorge Batlle.
En la pasada jornada Standard and Poor’s emitió su informe sobre los cambios en el mercado de valores durante el año pasado. Se destaca que Uruguay fue uno de los dos únicos países en el mundo que perdieron el «investment grade».
En el capítulo sobre la región, la calificadora de riesgo señala que Uruguay sufrió una fuerte caída de su calificación durante el año, a B- desde BBB-. Su tendencia se revisó a Negativa desde Estable.
La caída en el grado de inversión fue producto de «la abrupta pérdida de la condición de paraíso fiscal de su sector bancario, ocasionada, en parte, por problemas de conducción específicos de un banco privado grande pero también por el retiro de gran parte de sus depósitos del sistema bancario provenientes del extranjero (lo cual, a su vez, fue motivado por el congelamiento de los depósitos en Argentina)».
En el informe se agrega que el «derrumbe financiero de Argentina, por supuesto, exacerbó los males económicos de Uruguay, pero el gobierno uruguayo habría estado mejor preparado para enfrentar este shock externo si hubiese llevado a cabo una reforma del sector público más rápidamente y ejercido un mayor control sobre las cuentas fiscales en los primeros años del gobierno del presidente Jorge Batlle».
Standard and Poor’s señala que la mayoría de los países de la región observaron cómo disminuía su calidad crediticia en el año 2002, y se espera que pocos mejoren en 2003.
El bloque del Mercosur se vio particularmente afectado. Argentina continuó sin honrar su deuda comercial en todo el año y tampoco pagó sus obligaciones con los organismos multilaterales en el cuarto trimestre. «Probablemente esto no se solucione hasta mucho después de que un nuevo gobierno asuma el poder en abril de 2003.
Su calificación, luego del estado de incumplimiento, dependerá del éxito que tenga el nuevo equipo económico en la solución de los problemas fiscales intergubernamentales crónicos de Argentina, al menos en el logro de una leve recuperación de su sector financiero, el cambio de su código laboral y la obtención de una fuerte condonación de su deuda», señala el informe.
Respecto del resto de los países del Mercosur se indica que los profundos problemas económicos y del sector bancario de Paraguay se vieron mayormente afectados por la renuncia del equipo económico del gobierno y el juicio político del presidente. Estos hechos contribuyeron a bajar la calificación del gobierno a B- de B en el año 2002.
La calificación de Brasil se bajó a B+ de BB- en 2002. Frente a las elecciones presidenciales, muchos deudores del sector privado tuvieron dificultades para mantener el acceso a los mercados internacionales y buscaron incrementar el nivel de resguardo de sus pasivos en dólares.
Excepto por la calificación A- de Chile, que cuenta con una perspectiva Positiva, las calificaciones de la región andina estuvieron bajo presión en 2002.
Otros países
En el informe mundial se destaca que Indonesia dejó la condición de Incumplimiento Selectivo por tercera vez mientras las calificaciones de Finlandia y Canadá subieron a AAA. La calificación de Rusia subió dos niveles, a BB. Standard & Poor’s asignó calificaciones soberanas iniciales a Granada (BB-/Estable), Vietnam (BB-/Estable) y Bahrein (A-/Estable). Se redujo la calificación en moneda local de Bolivia a B+ desde BB.
Los intentos de golpe de Estado, las sucesivas huelgas generales y los mayores disturbios civiles lanzaron a Venezuela a una profunda recesión en 2002, a pesar de los elevados precios del petróleo, y afectaron las finanzas públicas.
La calificación de Venezuela bajó durante 2002 a CCC+ desde B y la perspectiva se revisó a Negativa desde Estable. *
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