BBVA: estabilidad cambiaria para no empeorar situación de deudores
En su informe Latinwatch sobre diciembre 2002-enero 2003, se indica que la estabilidad cambiaria es a costa de la recuperación económica. Al respecto se manifiesta que «pese a la reciente disminución del rendimiento de las letras que emite el Banco Central del Uruguay (BCU) para absorber liquidez, éstas continúan mostrando tasas de interés muy atractivas. En términos reales, las mismas se encuentran alrededor del 40%. Estas altas tasas de interés reflejan una política monetaria contractiva que las autoridades se ven forzadas a llevar a cabo con el fin de contener el tipo de cambio y no empeorar la situación de los deudores en dólares».
Debemos destacar que este tipo de comentarios es compartido por analistas locales, aunque los técnicos y autoridades del Banco Central insisten con que no actúan sobre el mercado cambiario. Si bien las licitaciones de letras en pesos son explicadas por los operadores como una medida para quitar presión sobre el dólar, dentro del BCU se indica que las mismas se realizan por cuenta y orden del gobierno central, el cual puede «esterilizar» (sacar de circulación) esos pesos o utilizarlos para el pago de deudas.
Las altas tasas que se pagan en estas licitaciones (llegaron a más de 100% y hoy se sitúan en un 70%) llevan al alza las tasas de interés que cobran financieras o bancos, las cuales se sitúan entre el 100% y hasta el 222%.
Otros instrumentos para mantener el dólar bajo es sacar liquidez de plaza, ya sea mediante aumentos salariales casi nulos o retrasando el pago a proveedores del Estado.
Los deudores en dólares han insistido en que necesitan que se suspendan las ejecuciones por falta de pago, las cuales comenzaron a ser una realidad tras la devaluación de junio.
El año anterior, la moneda norteamericana subió de valor casi un 84%. La medida de frenar el precio del dólar pasa por evitar un «estallido» a nivel de los deudores en esta moneda, el cual se hubiese sumado a la crisis de los bancos suspendidos, tema éste hoy ya solucionado.
El dólar comienza el año con tendencia al alza
El dólar empezó el año con una fuerte tendencia alcista.
Tras la liquidez propia de diciembre (se precisan más pesos), los operadores se han vuelto a posicionar en moneda extranjera. En los dos primeros días hábiles del año, la moneda norteamericana subió 1,6% en el mercado interbancario, tras mantenerse de manera estable durante casi todo el mes de diciembre.
El incremento del viernes 3 fue de 1%, mientras que el jueves 2 se situó en 0,6%.
No causó sorpresa la suba de la moneda norteamericana, que tras varios meses en calma se prepara para remontar de valor.
Durante las dos primeras jornadas de 2003 el dólar ha subido y esta tendencia se mantendrá en las próximas semanas.
Al finalizar la semana, en el mercado interbancario, donde se comercializaron 4,18 millones de dólares, la divisa estadounidense se vendió a 27,70 pesos, un 1,08% por encima de la cotización del jueves.
La cotización del dólar para la venta al público en pizarra del BROU subió ayer a $ 26,75 a la compra y $ 29 a la venta, lo que equivalió a una depreciación de la divisa local de 1,72% respecto al valor del dólar registrado el jueves. Incluso y previendo un nuevo incremento para el comienzo de semana, algunos cambios que operan sábado y domingo situaron la cotización en $ 29,25 a la venta.
El Banco Central siguió con la operativa de colocación de letras de Tesorería. La operativa del viernes fue elevada (colocó US$ 415 millones) a una tasa promedio de 69%. En el mercado de monedas se observa una apreciación del euro tras la caída del dólar en los principales mercados.
La moneda europea cerró a $ 27,30 a la compra y $ 30,50 a la venta en el mercado local.
De parabienes los jubilados y pensionistas europeos, principalmente españoles e italianos, que residen en Uruguay y cobran sus haberes en nuestro país, al igual que los exportadores que colocan mercadería en el viejo continente.
Recuperación
El informe del BBVA también indica que en el tercer trimestre de este año la actividad sufrió una caída del 12,9% anual, mientras que en términos desestacionalizados la caída fue del 9,3% respecto al segundo trimestre (32,3% en términos trimestrales anualizados). El principal factor que ha influido en este derrumbe del PIB fue la crisis bancaria surgida a comienzos de este período. La contribución de la demanda interna al crecimiento fue de 27,5%, mientras que la demanda externa tuvo una aportación positiva del 14,5%.
Esto último, sin embargo, no se debe a un buen comportamiento de las exportaciones, ya que, por el contrario, éstas cayeron un 9,6% anual, a pesar de la importante ganancia de competitividad que ha experimentado la economía uruguaya tras la libre flotación.
La falta de crédito que siguió a la crisis bancaria ha dejado sin financiación a los exportadores, a lo que hay que añadir la debilidad de sus principales socios comerciales.
«En suma, si bien no abundan señales claras de recuperación, sí hay señales de que el debilitamiento económico no ha sido muy severo ni generalizado.
Los indicadores tanto externos como internos permiten suponer que en el primer trimestre del año 2003 se manifestarán finalmente indicios de una recuperación sostenible», concluye señalando Latinwatch. *
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