Alertan sobre uso de garrafas de 13 kilos de supergás como combustible de automóviles

Legisladores instan al Ministerio de Industria a aprobar normas sobre vehículos a gas

Los diputados José H. Mello y Roque Arregui elaboraron un proyecto de minuta de comunicación para que la Cámara de Representantes lo haga suyo e inste al Ministerio de Industria a que apruebe las normas correspondientes para que ambos gases se puedan utilizar como combustible.

En su proyecto los legisladores señalan que el ingreso del gas natural a Uruguay generó expectativas en la población para la utilización de este combustible como mecanismo de propulsión a los vehículos.

Mello y Arregui explican que en aquellos lugares a donde el gas natural no llegue, el GLP, más conocido como supergás, también podrá convertirse en una alternativa para los automovilistas.

Ambos sistemas se deben implementar en estaciones de servicio, ya que se necesitan sistemas especiales para la recarga de los vehículos.

Otros aspectos como ser la contaminación (es menor la de los gases que la de las naftas) y las constantes subas del petróleo, llevan a que ambos diputados consideren que finalmente es el momento de reglamentar el uso de este tipo de combustibles.

Las estimaciones en la región llevan a que se calcule en un millón de vehículos, en Argentina y Brasil, que tienen como combustible el gas natural, mientras que el GLP se continúa desarrollando en los países del primer mundo.

En el proyecto se indica que «por razones económicas, ecológicas y de seguridad, se hace imperativa la aprobación de las normas de seguridad, y de la autorización para el uso de estos combustibles en los vehículos».

Lo ilegal

La Cámara Uruguaya de Gas Licuado alertó sobre la utilización que se está haciendo de garrafas de 13 kilos de supergás, como combustible de automóviles.

El fenómeno se está extendiendo y según se informó a LA REPUBLICA existen talleres que realizan la instalación de las garrafas en los automóviles lo que representa un verdadero peligro, no sólo para el ocupante de los vehículos sino también para quienes transitan por calles de la ciudad.

Si bien el gas licuado de petróleo (GLP) se ha empleado en automóviles desde hace más de 50 años, el mecanismo de propulsión no es una garrafa de 13 kilos, sino un complejo sistema que se debe instalar únicamente por talleres especializados.

Vale aclarar que no existe actualmente en el país una ley que posibilite la circulación de automóviles que funcionen a gas, ya sea GLP o gas natural.

El GLP se utiliza en 8 millones de vehículos, especialmente en países desarrollados con políticas centradas en el cuidado del medioambiente, como ser Italia, Holanda, EEUU, Australia, Japón y Corea.

Los principales fabricantes de vehículos ofrecen automóviles que tienen como propulsión este combustible, y se estima que los automóviles que funcionan con GLP cuadriplican a aquellos que utilizan gas natural.

La Cámara Uruguaya de Gas Licuado comprobó que existen en Montevideo talleres que están ofreciendo conectar una garrafa de 13 kilos como modo de proporcionar combustible a los vehículos.

Una fuente de dicha gremial empresarial dijo que «esto es una barbaridad porque puede suceder cualquier cosa». Por esta razón la referida Cámara señaló que hasta que no se apruebe por parte del Ministerio de Industria una reglamentación para el funcionamiento de automóviles a gas, «se deslinda de toda responsabilidad» frente a hechos trágicos que puedan ocurrir.

Caída en naftas

La caída en un 25% en las ventas de nafta este año está demostrando que los automóviles circulan cada vez menos por rutas y ciudades.

Dos factores se han unido para que este hecho suceda. Por un lado la crisis económica local, que llevó a una importante baja en el salario y por otro la suba en el precio de los combustibles.

El funcionamiento de un automóvil a gas, significa un importante ahorro, ya que el costo del gas (sin impuestos) es sensiblemente inferior al de las naftas.

Pero para su funcionamiento correcto, ya sea con GLP o con gas natural, se debe realizar la instalación de un sistema especial de conversión del automóvil y la recarga se realiza en estaciones de servicio.

La utilización de este sistema aún no está reglamentada en el país. La Cámara del Gas Licuado ha trabajado en un anteproyecto con normas para el funcionamiento de automóviles a gas, que fue remitido como aporte al Ministerio de Industria. *

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