Sector vitivinícola propone fórmula para solucionar endeudamiento
La propuesta plantea otorgar un plazo de transición de 5 años en el que viticultores y bodegueros hagan entregas a cuenta de sus deudas, negociando un porcentaje de su producción anual que le permita en ese período fortalecer sus economías.
Además, entiende necesario la implementación de la reprogramación de los créditos a largo plazo otorgando garantías a los acreedores a través del Inavi «que conoce la evolución del stock de vino de cada bodega, la producción de uva de cada viticultor y no se pueden realizar movimientos comerciales sin su autorización».
Por tanto la solución sería que, «deudor y acreedor acordaran qué porcentaje del stock se afectaría al pago de deuda e informar al Inavi de dicho acuerdo.
Posteriormente se implementaría una operativa para que el Inavi trabara la libre disponibilidad de la parte del stock afectada a cancelación de préstamo y su posible realización a favor del acreedor, si se constatara el incumplimiento por parte del deudor». Asimismo se solicita «tasas de interés acordes a la realidad del sector, sobre todo teniendo en cuenta que el sistema de garantías ofrecido reduce sustancialmente el riesgo de cobro.
Por tanto resultan imprescindibles tasas más acordes con las internacionales y que viabilicen la coexistencia de deudores y acreedores».
Finalmente se pide la rehabilitación de las líneas de crédito por parte del BROU tanto para los viñedos como para la compra de materia prima en la vendimia 2003 y posponer las ejecuciones en el sector.
La muerte del sector
El documento que es acompañado por viticultores y bodegueros rechaza «terminantemente» el reclamo «totalmente injustificado» del sindicato de trabajadores de la cerveza, solicitando que se le imponga el Imesi al vino, porque ello implicaría «la muerte del sector».
Sostienen que el vino paga percepción de IVA, aportes al BPS por el personal zafral de vendimia, tasa de control y promoción vitivinícola que representa un importe similar al Imesi y «sobre todo y lo más importante representa un complejo social muy superior y distinto a la monopólica industria cervecera».
El sector en cifras
En el sector vitivinícola, de acuerdo con los últimos estudios realizados, trabajan alrededor de 50.000 personas, directa e indirectamente, y además, se trata de un sector que ha realizado una muy importante inversión en los últimos 14 años:
| Viticultura | U$S | 84.000.000 |
| Industria | U$S | 42.000.000 |
| I.NA.VI. | U$S | 42.000.000 |
TOTAL U$S 168.000.000
Los resultados de la inversión son claros, a nivel nacional ha elevado el consumo anual hasta 33 litros/habitante (2° en América del Sur y 8° a nivel mundial) y, a nivel internacional, la mejora en la calidad también ha proyectado al sector a un reconocimiento en el extranjero y como consecuencia el inicio de un proceso exportador «que si bien aún no es suficiente, marca el potencial del sector y el camino a seguir».
«Para esta gestión exitosa ha sido fundamental el equilibrio en la conducción del Inavi establecido por su ley de creación. No podemos dejar de reconocer que el hecho de que Inavi sea una persona de derecho público no estatal que se autofinancia, también ha sido un pilar muy importante en el éxito de este organismo» se afirma en el documento. Todo esto es el sustento para generar diversas acciones en la vitivinicultura que han sido impulsadas como los Programas de Reconversión Vitícola e Industrial (con apoyo del Predeg), la creación del Fondo Integral de Protección de los Viñedos, dotando a los viticultores de una herramienta para paliar en parte los daños producidos en sus viñedos por granizo y el apoyo a las acciones de Comercio Exterior de las bodegas. A ello debe agregarse la promoción del vino uruguayo a nivel nacional e internacional, las campañas publicitarias genéricas a favor del consumo de vinos los convenios de investigación con organismos nacionales e internacionales, trabajos en el área del vino y de la salud y la fiscalización de la genuinidad de los vinos nacionales e importados, dando garantías a los consumidores.
Un alerta a las autoridades
El sector considera que es necesario formular un alerta a todas las autoridades ya que «el proceso exitoso está en alto riesgo «y ello dado por diversos factores (mayoritariamente ajenos al sector) donde se destacan créditos en dólares contraídos por viticultores y bodegueros «inducidos por la Banca Estatal y Privada y sobre todo y fundamentalmente por la confianza en la estabilidad económica prometida por el Gobierno y vapuleada por la realidad económica del país y la región». Recuerdan que en los últimos meses se duplicó el valor de cambio del dólar, generando ello también la duplicación de los montos adeudados, y el agravante de un vertiginoso aumento de las tasas de interés.
Se reconoce que el sector después de 5 años donde la rentabilidad mayoritariamente fue negativa por diversos factores, comienza a tener hoy mejores resultados. Aunque precisan que se viene de una baja cosecha 2002 y esto repercute en que muchas bodegas no tengan el stock de vino adecuado y que los viticultores no hayan recibido ningún beneficio aún de los números actuales del sector.
Finalizan afirmando que «de mantenerse la actual situación se puede vislumbrar una recuperación en los precios de la uva, de la zafra 2003″. *
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