Seguro de depósitos protegerá más las colocaciones en pesos
Dentro de la discusión parlamentaria por la ley de creación del Nuevo Banco Comercial, se espera que este punto sea incluido.
El Frente Amplio lo ha puesto como una condición necesaria para votar el proyecto que permitirá la creación de la nueva institución, con las carteras «sanas» de los bancos Comercial, Montevideo y Caja Obrera.
Se piensa que protegiendo los depósitos en moneda nacional, los ahorristas en moneda extranjera se pasarán al peso para tener una mayor seguridad.
El proyecto de seguro de depósitos está siendo elaborado por técnicos del Banco Central.
Básicamente se pretende que los depósitos tengan un respaldo frente a una situación de falta de liquidez por parte de un banco.
La mayor variante que será incluida en el proyecto es que el seguro abarcará casi al 100% de lo depositado en moneda nacional, pero sólo cubrirá parte de una colocación en moneda extranjera (dólares o euros).
Esta iniciativa forma parte del proyecto general de desdolarización que se plantea para el país.
La devaluación de junio y la crisis bancaria de agosto, demostró, según los técnicos, que una alta dolarización termina siendo contraproducente.
En el caso de la crisis bancaria, como el Banco Central no puede emitir dólares, tuvo que desistir de convertirse en prestamista de última instancia ante la caída de sus reservas, que se fueron en la ayuda a los posteriormente bancos suspendidos.
En el caso de la devaluación, marcada por la imposibilidad de mantener un sistema de banda de flotación, el alto endeudamiento en moneda extranjera por parte de población con ingresos en pesos, ha creado una seria tensión social.
Por estas razones y otras de futuro, es que se ha recomendado impulsar el ahorro interno en pesos.
Si un banco tuviera dificultades de liquidez para cubrir retiros en pesos, el BCU quien es el emisor de esa moneda, podrá cubrir íntegramente los depósitos.
Otras razones
En el horizonte cercano (un plazo de 2 años) existe por lo menos otra razón para impulsar la desdolarización.
Uruguay vivió durante los 90 del ingreso de capitales, pero para la primera década de este nuevo siglo esa realidad cambió.
Ante el cese de la llegada de los denominados capitales golondrinas, el único rumbo que queda para el crecimiento en los países de la región, es la reactivación de su economía mediante las exportaciones, y esto solamente se puede lograr si existe el crédito, pero también precios muy competitivos, producto de una devaluación más acelerada.
La gran experiencia devaluatoria y de un saldo por demás favorable en la balanza comercial, la tuvo Brasil en 1999, cuando hizo caer el real fuertemente. En cuatro años el dólar casi cuadruplicó su precio en Brasil, creciendo en gran magnitud sus ventas al exterior.
La diferencia con Uruguay es que su endeudamiento interno era en moneda local, por lo cual no se produjo ningún enfrentamiento entre deudores y banqueros.
El gobierno a través del BCU busca por el momento que la moneda norteamericana se mantenga por debajo de su valor real.
Las estimaciones primarias señalan que el dólar tendría que cotizar entre $ 33 y $ 35, a diferencia de los $ 27 actuales.
Los instrumentos para frenar la suba de la moneda norteamericana son varios: Licitaciones de letras en pesos, pagando tasas cercanas al 70%, obligación de que las AFAP limiten sus inversiones en dólares lo que las llevó a desprenderse de sus colocaciones en esta moneda, acuerdo BROU-BCU de ventas a futuro con precio prefijado y baja en las importaciones lo que lleva a una menor demanda de la divisa.
La situación de reclamo planteada por los deudores en dólares también ha llevado a que las autoridades de gobierno prefieran mantener la moneda norteamericana en un nivel bajo, ya que si su valor fuera más alto, se estima que las protestas aumentarían a la vez de alejarse la posibilidad de refinanciación con los acreedores. *
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