El contador Kneit presentará mañana nueva denuncia penal, esta vez contra el grupo Velox

Embargan campos y ganado de los banqueros Peirano

A pesar de que casi toda la familia está en prisión, los multimillonarios bienes de los Peirano corren serio riesgo de desaparecer, ya que según lo denunciaran públicamente el contador Julio Kneit y la doctora Cristina Maeso, representantes legales de los ahorristas del Banco Montevideo, «se están vendiendo apresuradamente los cuantiosos bienes de los hermanos presos en Cárcel Central» o en su defecto están cambiando de propietario a través del sistema de apelar a testaferros.

En atención a esta situación que Kneit denunció públicamente y en la que responsabilizó a las autoridades de no hacer nada para impedirlo, es que se trabó el embargo.

Hasta ahora nadie ha respondido a las denuncias del defensor de los ahorristas, en un estilo ya tradicional en los gobiernos del país de no entrar en polémica ni en explicaciones, lo cual a la corta redunda en beneficio de quienes, como en este caso, han sido procesados. El embargo genérico en este caso es sobre un grupo de estancias de la familia que están ubicadas en las mejores tierras del país, en los departamentos de Soriano, Río Negro y Paysandú.

Además, Kneit adelantó que mañana presentará ante la Justicia una nueva denuncia penal con relación a los 600 millones de dólares de las acciones que el Grupo Velox tenía en las cadenas de supermercados Disco en Argentina y Santa Isabel en Chile.

El grupo Velox, propiedad de la familia Peirano, era poseedor, entre otras empresas, de los bancos Velox en Argentina, Alemán en Paraguay, Montevideo en Uruguay, Trade and Commerce Bank (TCB) en Islas Caimán, participaba en la cadena de supermercados Santa Isabel en Chile, mientras que los Peirano eran propietarios de Disco de Argentina y de empresas de transporte carretero y fluvial y empresas constructoras, bodegas, etc..

Los hermanos José, Dante y Jorge Peirano Basso y el padre de éstos, Jorge Peirano Facio (82 años), integrantes de la cúpula del Grupo Velox, permanecen procesados en Cárcel Central, en tanto que Interpol investiga el paradero de Juan, otro hermano de los primeros, increíblemente prófugo de la Justicia, acusado de fraudes en Uruguay y Paraguay, y sobre cuyo paradero no hay rastros, en una situación que resulta, por lo menos, llamativa. *

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